-Hola fea -sonrío al entrar en su habitación
-Hola -sonríe
Está concentrada buscando algo en su armario.
-¿Que buscas? -rio antes su desesperación
-Mi camiseta roja, la que llevé el martes a clase -dice sacando un montón de ropa del armario.-¡Victoriiia! -grita
Al poco rato aparece quien supongo que es su hermana. Una chica que no se parece en nada a Lucia, aunque comparten algún rasgo facial. Victoria tiene el pelo de color rojo, los ojos pintados de un color negro muy marcado a juego con el color de sus ojos y un piercing en el labio y en la nariz.
-¿Que quieres? -suelta de mala gana
-No habrás cogido mi camiseta roja ¿no?-
-¿Yo para que quiero tu camiseta? -se apoya en el marco de la puerta
-Mas te vale, adiós.-dice echándola
Finalmente se rinde y coge otra camiseta cualquiera.
-Como me entere que me la a cogido ella, la mato.-susurra
-Solo es una camiseta.-rio
-Espera...-me mira- ¿Tu no habías quedado hoy con Dani?- me mira sorprendida
-Si bueno, es un poco capullo y me he ido de su casa- me encojo de hombros
-Todos los tíos son unos capullos.-Aparece su hermana detrás de nosotras y la veo a través del espejo del baño.
-Si tu eres una enana ¿tu que sabes?- ríe Lucia
¿Enana? La verdad es que aparenta ser de nuestra edad ¿que edad tendrá?
-Que tenga 13 años no quiere decir que no sepa nada de tios.-¿Acaba de decir 13? Me quedo de piedra.
-No Vic, lo que quiere decir es que eres un poco guarra para tu edad.-sonríe Lucia
-Puta.-dice Victoria
-Bueno ya está joder, y vamos Lucia que llegamos tarde.-noto como su hermana me mira mal. Acaba de caerme mal.
(...)
-Mira ____ te presento a Álvaro, Kevin, Javier, Raúl y Salva.-dice Lucia
No puedo decir nada, solo sonrío tímidamente
Álvaro es el más guapo de los 5. Tiene el pelo largo y moreno peinado hacia arriba, unos ojos verdes en los que podrías perderte y una sonrisa encantadora.
Javier es rubio con el pelo despeinado, ojos marrones y cuando sonrie se le marcan dos oyuelos adorables.
Kevin y Raúl sin gemelos, morenos con pecas alrededor de los ojos de un color negro profundo.
Y Salva es moreno con una sonrisa inocente aunque detrás de su mirada se esconde algo más oscuro, tal vez un gamberro en potencia.
-¿Donde has estado toda mi vida? -sonríe Javier con brillo en los ojos
-Javier deja a la chica, no la intimides.-ríe Álvaro
-Probablemente he estado de fiesta -río
Álvaro me mira al sorprenderle mi respuesta.
-Nos ha salido rebelde la nueva.-ríe
Paso la tarde riendo con Lucia y viendo como los chicos se dedican a jugar a fútbol y a tirarse por la arena.
Cruzo la mirada con Álvaro un par de veces y no puedo evitar sonrojarme cuando me sonríe.
-¿Te gusta Álvaro? -dice Lucia sacándome de mis pensamientos
-¿Álvaro? Que va.-digo quitándole importancia.
-He visto como lo miras.-dice arqueando una ceja
-Es guapo,simplemente eso.
Lucía no se queda muy satisfecha con esa respuesta pero no sigue preguntando y me alegro la verdad.
-Hola.-oigo la voz de una chica
Se acerca a Álvaro y se abrazan de una forma muy tierna.
-Hola Sara.-sonríe Álvaro.
Uy, el chico de la sonrisa bonita parece estar pillado.
Lucia se levanta haciendo que la siga y me lleva hasta al lado de ellos. Álvaro vuelve a mirarme y me sonrojo de nuevo. ¿Porque me sonrojo? Los chicos nunca tienen ese efecto en mi, bueno, parece ser que Dani y Álvaro si.
-Sara esta es _____.-sonríe Lucia
-Encanta.-sonrío
-Igualmente -dice con una sonrisa que no parece del todo sincera
Lleva un vestido de playa muy corto y escotado que deja poco a la imaginación, una larga melena rubia increíblemente bonita y unas gafas de sol enormes que no me dejan ver sus ojos.
-______ ya son las 7 y media, deberíamos ir a prepararnos para esta noche y cenar.-dice Lucia sacándome de mis pensamientos
-Oh, si claro.-digo recogiendo mis cosas de la arena
-Luego nos vemos chicos.-sonríe Lucia
Yo simplemente me limito a caminar hacia fuera de la arena sin decir nada.
-Adiós guapa.-oigo la voz de Javier
Río para mis adentros
-Adiós.-grito girándome y sonriendo
Entramos a casa de Lucia y huele genial.
-Mamá, ya estamos aquí.
-Llegáis justo a tiempo ¿queréis ayudarme a cocinar?.-sale su madre de la cocina con un trapo en las manos
-Mama tenemos que ducharnos y todo.. -dice Lucia con mala cara.
Su madre sonríe y niega con la cabeza.
-Anda, ir a la habitación cuando esté la cena os llamo-
Sonríe y nos da un golpecito en el culo con el trapo mientras reímos y corremos hasta la habitación. La madre de Lucia, María, es muy joven, debe tener unos treinta y pocos.
-¿Que te vas a poner?- me mira Lucia
-Pues me he traído un vestido de color azul marino de palabra de honor ajustado en la cintura y que tiene vuelo hasta las rodillas y unas sandalias blancas.-abro mi bolsa
-Pues yo no sé que voy a ponerme.-dice desanimada
Tras 20 minutos de buscar algo que pudiera ponerse, encontramos una falda blanca, una camiseta verde clarito y unas sandalias del mismo tono.
-Chicas, ya está la cena.-grita Maria
-Ya vamos.-dice Lucia
Salimos de la habitación y veo que se dirige a la habitación de delante
-Vic, a cenar, sorda.-grita
Pero no hace ningún gesto.
-Victoria joder, a cenar.-dice quitándole los cascos
La música se escucha desde la puerta. Suena rock, no sé que grupo es, pero me resulta familiar.
-Que no me quites los putos cascos.-grita Victoria empujando a Lucia
-Eh tampoco te pongas así, solo te decía que fueras a cenar.-digo intentando que dejen de pelearse.
-Tu calla.-grita cabreada la pelirroja
No puedo evitar reír al pensar en que tiene 5 años menos que yo y no pienso discutir.
(...)
-Hola guapa.- sonríe Javier al verme.
-¿Y yo que? -dice Lucia haciéndose la ofendida
-Tu siempre.-sonríe Javier
-Vamos a saludar a unas amigas.
Me agarra del brazo y me arrastra con ella por la arena mientras le veo a Javier riéndose ante mi cara de frustración.
-Natasha.-sonríe abrazando a una chica más alta que nosotras con una larga melena morena rizada, tiene los ojos casi grises, claramente se la ve encantadora.
-Lucia, que me chafas.-dice riendo.
-Os presento a _____.
-Encantada, yo me llamo Natasha y ella Coral.-sonríe
La morena de pelo corto levanta la vista de su móvil al escuchar su nombre.
-Ay, lo siento, me llamo Coral, encantada.-sonríe a modo de disculpa.
-Tranquila.-sonrío -Yo me llamo _____.
Tras hablar unos minutos con las chicas que verdaderamente me han caído muy bien veo a Lucia mirar por encima de mi hombro con cara de sorpresa.
-Que chico más guapo, y creo que viene hacia aquí.-ríe Natasha
Me aguanto las ganas de girarme y a los segundos noto unas manos sobre mi cintura. La cara de sorpresa de Lucia y de las otras chicas me hacen reír. Imagino quien es al percibir ese olor a menta.
-Hola fea.-susurra en mi oído
-Sigo enfadada contigo Daniel.-digo quitando sus manos de mi cintura y girándome.
Lo miro y veo que va con sus pantalones anchos colgando de las caderas y una camiseta de manga corta que le marca su ancha espalda de color azul, a juego con sus ojos.
-No me llames Daniel, sabes que no me gusta.-dice serio
-A mi no me gusta que seas un capullo y lo has sido, así que te aguantas Daniel.-digo marcando más su nombre y veo como su mandíbula se tensa.
-Chicas ¿os importa que os la robe?- sonríe
Noto como se derriten por dentro al ver la sonrisa de Daniel, por no decir de su mirada tan intensa.
-N..no, no, tranquilo.-dice por fin Lucia
-No pienso ir contigo a ninguna parte.-digo cruzándome de brazos
-Pues te llevo yo.
Me agarra por la cintura y me levanta colocándome sobre su hombro. Intento soltarme aunque no consigo nada,solo que la gente de nuestro alrededor nos mire. Tras un rato caminando, me deja en el suelo y hace que me siente en un banco.
-Joder ______ ¿porque eres así? ¿Porque te has ido? -levanta el tono
¿Porque me has dejado irme? Pienso para mis adentros
-Porque eres imposible.-digo calmada.-y no me grites.
Me levanto del banco e intento irme pero noto como me agarra del brazo y me gira haciendo que me pegue a su cuerpo.
domingo, 27 de abril de 2014
sábado, 19 de abril de 2014
Capítulo Tres
-Nunca había estado en tu casa -sonrío al entrar
-Cierto -sonríe -Espera aquí, voy a abrir todas las ventanas, que hace mucha calor-
No me esperaba su casa así, es grande pero acogedora a la vez, camino un poco y veo unas escaleras que llevan al piso de arriba. Subo con curiosidad y llego a una habitación donde hay una batería.
-¡Ala, como mola! -digo sorprendida
Me siento en el taburete frente a la batería y toco lo poco que me han enseñado. Me gusta mucho tocar la batería, pero mi padre nunca me compraría una, me pasaría el día tocándola y lo volvería loco.
De repente una voz llama mi atención.
-¿_____? ¿Que haces? -entra sonriendo
-Tocar la batería -digo como si no fuera evidente
-¿A eso le llamas tocar la batería? -suelta un carcajada
-¿Perdona?-me cruzo de brazos
Se acerca y me agarra de la cintura quitándome del taburete
-Esto es tocar la batería.
Comienza a tocar y me quedo impresionada. Quien me iba a decir a mi que este tonto sabría tocar la batería tan bien. Pero no pienso admitirselo.
-¡Para por favor, me vas a dejar sorda si haces tanto ruido! -grito conteniendo la risa.
-¿Ruido? Llevo años tocando la batería monada -levanta una ceja.
-¿Monada? -suelto una carcajada -Pues vale, pero deberías aprender un poco más, admitelo eres un manta. -le saco la lengua.
Se me queda mirando y comienza a tocar aun más fuerte. No puedo evitar reírme al ver su cara de felicidad mientras lo hace. Aprovecho que esta distraído para escaparme a ver el resto de la casa.
Al bajar las escaleras veo un puerta que lleva al jardín trasero y mi lado curioso se hace presa de mi cuerpo.
-Flipa colega -susurro al ver la enorme piscina rodeada de tumbonas y césped.
Me acerco al borde y me quito mis chanclas dejándolas a un lado. Me siento en el borde y meto los pies en el agua.
*Cojones, que fria* pienso en mis adentros
Pasados unos segundos se está bien y apoyándome en mis brazos hacia atrás cierro los ojos mientras el sol da en mi cara dándome ese calorcito que ya empieza a gustarme.
-¿¡_____!?
-No estoy -digo sin abrir los ojos
Oigo unos pasos detrás de mi y noto que el sol ya no me da
-Me tapas el sol -digo abriendo los ojos
Me mira con sus ojos azules y sonríe sin decir nada. Oh no. Me temo lo peor.
-No lo hagas -digo leyendo su mente
-¿Que no haga el que? -sonríe de esa forma malvada que he visto otras veces
Me agarra de la cintura levantándome y me hace gritar
-No, no, Dani no me tires -grito dando patadas al aire
-¿Que me das si no te tiro? -ríe en mi espalda
-Si me tiras me las pagarás muy caras
-¿Amenazas? Eso no suena muy convincente -se acerca al borde
-Vale, vale, te doy lo que quieras pero no me tires
-De acuerdo -me suelta en el suelo
-¿Tan fácil? -digo sorprendida
-Me darás lo que quiera ¿recuerdas?-dice alzando una ceja
-Mente sucia, no me refería a nada de eso
Da un paso hacia mi, pero corro todo lo que puedo hasta entrar en la casa y me escondo detrás de la puerta hasta que escucho que entra.
-¡Bú! -grito subiendo a su espalda
-Joder ______, que susto -río soltándome
-Que miedica eres -sonrío -anda vamos a comer
-¿Y que hay para comer?
-¿Te estas riendo de mi? -levanto una ceja -Es tu casa, si tu no lo sabes, vamos bien chico-
-Es que yo no sé cocinar
-¿Con 21 años y no sabes cocinar? -río
-Pa' eso están las mujeres -sonríe
¿Acaba de decir lo que creo que ha dicho? Se va a enterar de quien soy yo.
-Cierto, ves al sofá a ver la tele que yo hago la comida -sonrío falsamente
-Vale, y rápido que tengo hambre-
Busco y finalmente decido que hacer. Tras 30 minutos cocinando, pongo los platos en la mesa de la cocina y llamo a Dani.
-_____ ¿Que es esto?-
-Tu comida -sonrío
-¿Sopa con este calor? -dice desconcertado
-Claro, y patatas cocidas de segundo -digo aguantando la risa
-_____, hace calor -me mira serio
-¿Si? Que lastima que seamos las mujeres las que hacemos la comida.
-Además ¿porque tu comes ensalada de pasta y yo esto? -dice enfadado
-Porque yo cocino y yo decido -sonrío falsamente
-Deja ya de hacerte la maldita loca -grita
-Que a mi no me grites inútil -grito dando un golpe en la mesa
-¿Porque te empeñas en joder este maldito momento?
-Has empezado tu, estúpido machista.
-¿Yo? ¿Que pasa que tienes la regla o algo? -grita -maldita bipolar -dice entre dientes
-Vete a la mierda -digo levantándome
-¿Que demonios haces?
-Que te den -me giro para irme
Este tio es idiota, encima de machista, es idiota. Se piensa que porque soy una mujer voy a ser una sirvienta o algo. Lo lleva claro. Pienso irme.
*Mierda* pienso al tropezar con algo
-¡_____! ¡_____! -oigo una voz
-mmm..-digo abriendo los ojos
-¿Estás bien?
Dios, mi cabeza, ¿que narices a pasado?
-Si, o eso creo ¿que ha pasado? -digo sentándome
-No sé, te has ido cabreada y he oído un golpe, cuando he salido de la cocina ya estabas en el suelo
-Ay, me duele la cabeza
-Ven vamos al sofá -dice sujetándome la mano
-No pienses que por esto he dejado de estar enfadada contigo -digo apartando la mano
-Vamos no seas así. Lo siento ¿vale? -se sienta a mi lado
-Odio que hayas dicho eso. Nunca has sido un capullo ¿porque hoy lo eres?
-Soy así -se encoge de hombros
-Pues que buen actor has sido conmigo estos años -giro la cara
-Contigo siempre me abstengo de serlo, pero eres jodidamente difícil, te gusta llevarme la maldita contraria.
-No, solo digo lo que pienso y como son las cosas -le miro seria -Por ser una mujer no puedes pretender que haga la maldita comida, además que es tu casa, eres tu el que me ha invitado y si no sabes cocinar pues compras una maldita pizza o me ayudas a cocinar -me levanto y me dirijo a la puerta
-Espera, no te vayas.
-¿Que pasa ahora? ¿Quieres que friegue los platos? -digo con sarcasmo
-No joder, solo quiero que te quedes.
-¿Porque? ¿Que ha hecho que nuestra relación haya cambiado tan rápido?
No dice nada, pero su mirada veo algo diferente, lo veo confuso.
-Genial, no hace falta que respondas, ya nos veremos Daniel.
Salgo fuera y no me intenta detener, no sé porque pero eso me enfada aun más. Maldito inútil. Estoy enfadada y mucho.
-Hola papa, al final Lucia a tenido un problema y quedaremos después de comer -digo entrando a la cocina
-Vale, estoy haciendo la comida ¿tienes hambre?
-Ay si, mucha -digo dando un corto beso en la mejilla a mi padre -Cuando esté lista me avisas, estaré en mi cuarto.
Le mando un mensaje a Lucia diciéndole que después de comer estaría en su casa dispuesta a quedar con sus amigos y deseando ir a esa fiesta.
Necesito olvidarme de todo de una vez.
-Cierto -sonríe -Espera aquí, voy a abrir todas las ventanas, que hace mucha calor-
No me esperaba su casa así, es grande pero acogedora a la vez, camino un poco y veo unas escaleras que llevan al piso de arriba. Subo con curiosidad y llego a una habitación donde hay una batería.
-¡Ala, como mola! -digo sorprendida
Me siento en el taburete frente a la batería y toco lo poco que me han enseñado. Me gusta mucho tocar la batería, pero mi padre nunca me compraría una, me pasaría el día tocándola y lo volvería loco.
De repente una voz llama mi atención.
-¿_____? ¿Que haces? -entra sonriendo
-Tocar la batería -digo como si no fuera evidente
-¿A eso le llamas tocar la batería? -suelta un carcajada
-¿Perdona?-me cruzo de brazos
Se acerca y me agarra de la cintura quitándome del taburete
-Esto es tocar la batería.
Comienza a tocar y me quedo impresionada. Quien me iba a decir a mi que este tonto sabría tocar la batería tan bien. Pero no pienso admitirselo.
-¡Para por favor, me vas a dejar sorda si haces tanto ruido! -grito conteniendo la risa.
-¿Ruido? Llevo años tocando la batería monada -levanta una ceja.
-¿Monada? -suelto una carcajada -Pues vale, pero deberías aprender un poco más, admitelo eres un manta. -le saco la lengua.
Se me queda mirando y comienza a tocar aun más fuerte. No puedo evitar reírme al ver su cara de felicidad mientras lo hace. Aprovecho que esta distraído para escaparme a ver el resto de la casa.
Al bajar las escaleras veo un puerta que lleva al jardín trasero y mi lado curioso se hace presa de mi cuerpo.
-Flipa colega -susurro al ver la enorme piscina rodeada de tumbonas y césped.
Me acerco al borde y me quito mis chanclas dejándolas a un lado. Me siento en el borde y meto los pies en el agua.
*Cojones, que fria* pienso en mis adentros
Pasados unos segundos se está bien y apoyándome en mis brazos hacia atrás cierro los ojos mientras el sol da en mi cara dándome ese calorcito que ya empieza a gustarme.
-¿¡_____!?
-No estoy -digo sin abrir los ojos
Oigo unos pasos detrás de mi y noto que el sol ya no me da
-Me tapas el sol -digo abriendo los ojos
Me mira con sus ojos azules y sonríe sin decir nada. Oh no. Me temo lo peor.
-No lo hagas -digo leyendo su mente
-¿Que no haga el que? -sonríe de esa forma malvada que he visto otras veces
Me agarra de la cintura levantándome y me hace gritar
-No, no, Dani no me tires -grito dando patadas al aire
-¿Que me das si no te tiro? -ríe en mi espalda
-Si me tiras me las pagarás muy caras
-¿Amenazas? Eso no suena muy convincente -se acerca al borde
-Vale, vale, te doy lo que quieras pero no me tires
-De acuerdo -me suelta en el suelo
-¿Tan fácil? -digo sorprendida
-Me darás lo que quiera ¿recuerdas?-dice alzando una ceja
-Mente sucia, no me refería a nada de eso
Da un paso hacia mi, pero corro todo lo que puedo hasta entrar en la casa y me escondo detrás de la puerta hasta que escucho que entra.
-¡Bú! -grito subiendo a su espalda
-Joder ______, que susto -río soltándome
-Que miedica eres -sonrío -anda vamos a comer
-¿Y que hay para comer?
-¿Te estas riendo de mi? -levanto una ceja -Es tu casa, si tu no lo sabes, vamos bien chico-
-Es que yo no sé cocinar
-¿Con 21 años y no sabes cocinar? -río
-Pa' eso están las mujeres -sonríe
¿Acaba de decir lo que creo que ha dicho? Se va a enterar de quien soy yo.
-Cierto, ves al sofá a ver la tele que yo hago la comida -sonrío falsamente
-Vale, y rápido que tengo hambre-
Busco y finalmente decido que hacer. Tras 30 minutos cocinando, pongo los platos en la mesa de la cocina y llamo a Dani.
-_____ ¿Que es esto?-
-Tu comida -sonrío
-¿Sopa con este calor? -dice desconcertado
-Claro, y patatas cocidas de segundo -digo aguantando la risa
-_____, hace calor -me mira serio
-¿Si? Que lastima que seamos las mujeres las que hacemos la comida.
-Además ¿porque tu comes ensalada de pasta y yo esto? -dice enfadado
-Porque yo cocino y yo decido -sonrío falsamente
-Deja ya de hacerte la maldita loca -grita
-Que a mi no me grites inútil -grito dando un golpe en la mesa
-¿Porque te empeñas en joder este maldito momento?
-Has empezado tu, estúpido machista.
-¿Yo? ¿Que pasa que tienes la regla o algo? -grita -maldita bipolar -dice entre dientes
-Vete a la mierda -digo levantándome
-¿Que demonios haces?
-Que te den -me giro para irme
Este tio es idiota, encima de machista, es idiota. Se piensa que porque soy una mujer voy a ser una sirvienta o algo. Lo lleva claro. Pienso irme.
*Mierda* pienso al tropezar con algo
-¡_____! ¡_____! -oigo una voz
-mmm..-digo abriendo los ojos
-¿Estás bien?
Dios, mi cabeza, ¿que narices a pasado?
-Si, o eso creo ¿que ha pasado? -digo sentándome
-No sé, te has ido cabreada y he oído un golpe, cuando he salido de la cocina ya estabas en el suelo
-Ay, me duele la cabeza
-Ven vamos al sofá -dice sujetándome la mano
-No pienses que por esto he dejado de estar enfadada contigo -digo apartando la mano
-Vamos no seas así. Lo siento ¿vale? -se sienta a mi lado
-Odio que hayas dicho eso. Nunca has sido un capullo ¿porque hoy lo eres?
-Soy así -se encoge de hombros
-Pues que buen actor has sido conmigo estos años -giro la cara
-Contigo siempre me abstengo de serlo, pero eres jodidamente difícil, te gusta llevarme la maldita contraria.
-No, solo digo lo que pienso y como son las cosas -le miro seria -Por ser una mujer no puedes pretender que haga la maldita comida, además que es tu casa, eres tu el que me ha invitado y si no sabes cocinar pues compras una maldita pizza o me ayudas a cocinar -me levanto y me dirijo a la puerta
-Espera, no te vayas.
-¿Que pasa ahora? ¿Quieres que friegue los platos? -digo con sarcasmo
-No joder, solo quiero que te quedes.
-¿Porque? ¿Que ha hecho que nuestra relación haya cambiado tan rápido?
No dice nada, pero su mirada veo algo diferente, lo veo confuso.
-Genial, no hace falta que respondas, ya nos veremos Daniel.
Salgo fuera y no me intenta detener, no sé porque pero eso me enfada aun más. Maldito inútil. Estoy enfadada y mucho.
-Hola papa, al final Lucia a tenido un problema y quedaremos después de comer -digo entrando a la cocina
-Vale, estoy haciendo la comida ¿tienes hambre?
-Ay si, mucha -digo dando un corto beso en la mejilla a mi padre -Cuando esté lista me avisas, estaré en mi cuarto.
Le mando un mensaje a Lucia diciéndole que después de comer estaría en su casa dispuesta a quedar con sus amigos y deseando ir a esa fiesta.
Necesito olvidarme de todo de una vez.
domingo, 13 de abril de 2014
Capítulo Dos
-¡_____!- oigo a mi padre detrás de la puerta
-mmm -digo sin abrir los ojos
-En media hora tienes fútbol, date prisa o llegarás tarde-
Mis ojos se abren con dificultad y maldigo por tener que levantarme. Son las 5 y media, he dormido apenas 2 horas.
-Joder -susurro mientras me levanto sin ganas
Me dirijo al baño. Recojo mi cabello en una cola y me visto con mi ropa de entreno.
-_____ tienes 15 minutos -escucho de nuevo a mi padre
-Si papá, ya salgo.
Vuelvo a mi habitación y cojo mi móvil antes de salir de casa
(...)
-______, ¿Como estás? -dice Carlos abrazándome
-¡Hola Carlitos! -sonrió
Carlos es mi vecino, tiene los ojos de un color al que nunca he sabido ponerle nombre, es un poco más alto que yo, su pelo es rubio y su sonrisa encantadora, es muy atractivo pero lo conozco desde que eramos dos niños y simplemente lo veo como un hermano o un mejor amigo.
Unas manos rodean mi cintura y rápidamente me giro para ver quien es. "Dani" pienso mientras sonrío.
-¿Como estás fea? -dice sonriendo
-De momento muy bien, después de correr ya veremos -río
-Que vaga eres -ríe negando con la cabeza
-No soy vaga, nací cansada y vivo para descansar.
Me mira como si estuviera loca y empieza a reírse mientras camina al interior del campo.
-Vamos chicos calentar y dad 5 vueltas al campo -dice nuestro entrenador
-¿5? -me quejo
-No, tu 6 por quejica- sonríe cínicamente
-Pero...
-7.
-No es justo -maldigo por lo bajo mientras empiezo a correr y me doy cuenta de que Dani me está mirando y riéndose.
El entreno transcurre de lo más normal,solo varios golpes como siempre.
-Nos vemos después de Semana Santa chicos, pasadlo bien -dice el entrenador contento
Salgo lo más rápido que puedo con ganas de llegar a casa y darme una ducha, obviamente no me voy a duchar en los vestuarios con los chicos.
-______ espera.
-¿Si? -me giro y me doy cuenta de que es él, Dani.
-¿Quieres que quedemos mañana? Mis padres no vienen hasta por la noche y podríamos comer en mi casa y bañarnos en la piscina -sonríe
Su sonrisa me encanta, es muy guapo. Recuerdo que Lucia me dijo de quedar con sus amigos y maldigo
-Oh, si no quieres no te preocupes, yo... -dice nervioso
¿Nervioso? ¿Dani nervioso? Esto es nuevo para mi.
-No, no, claro que quiero quedar -sonrío -Solo tengo que resolver unos asuntos.
-¿Si? -sonríe aliviado y asiento -entonces te pasaré a buscar ¿a las 12 y media?
-Perfecto -me giro para ir hacia mi moto lo más rápido que puedo, verdaderamente necesito esa ducha.
Cuando llego a casa son casi las 7 y media, y tengo hambre. Y mucha, la verdad.
Me dirijo a la cocina y encuentro una nota.
'Ha surgido un problema en el trajo, volveré a las 12
-Papa'
-Oh, hamburguesas -digo contenta
Llamaré a Lucia antes de que se me olvide.
-Hola caracola -digo cuando descuelga
-¡Hola ______! -dice tan alegre como siempre
-Mañana no puedo quedar, Dani me ha dicho de quedar y...
-¿Dani? ¿Quien es Dani? -cierto, ella no lo conoce
-Un amigo que va conmigo a fútbol.
-Oh, de acuerdo... -noto su voz desanimada
-Tranquila mañana por la noche estaré en tu casa sobre las 9.
-Vale, genial! -grita
-Mañana hablamos- río al notar su entusiasmo
-Hasta mañana, ya verás será inolvidable-
Tras comer hamburguesas con patatas fritas y una ducha relajante ya son las 9 y media y estoy agotada. Decido tumbarme en la cama a ver la tele mientras me entra el sueño.
(...)
-Cállate -lloro -yo no he hecho nada de eso -grito
-Esto te lo has buscado tu solita,por perra-
Todos se ríen a mi alrededor.
-¡_____! -dice mi padre tratando de despertarme
-¿Que pasa? -digo sentándome en la cama rápidamente
-Estabas teniendo una pesadilla -su cara es de preocupación -¿que soñabas?
-No sé al despertarme se me ha olvidado -miento
-Vale -no parece muy convencido pero me alegro de que no me presione -vuelve a dormir, son solo las 10.
-¿Las 10 ya?
-Si ¿porque?
-Oh, se me había olvidado decirte que hoy como en casa de Lucia, de hecho esta noche me ha dicho de ir a una fiesta en la playa y era por si podía dormir en su casa -espero que me diga que si
-De acuerdo ¿tengo que llevarte a su casa? -dice llegando a la puerta
-No no, vendrá su hermano a recogerme -sonrío y se marcha de la habitación
Me doy una de mis largas y relajantes duchas, odio tener esas malditas pesadillas. Me levanto aun más cansada de lo que me acosté. Estoy cansada de todo este rollo. Debo aceptar que nada volverá a ser como antes, aquella niña buena debe desaparecer, si quieren putearme no pienso quedarme con los brazos cruzados. Salgo de la ducha y me pongo mi bikini, unos shorts y una camiseta roja.
Faltan solo 5 minutos para las 12 y media cuando me levanto del sofá y voy a buscar mi móvil. Estoy nerviosa y no se porque. No es la primera vez que quedo con él, bueno a solas técnicamente si.
-Hola...______ -dice nervioso cuando subo a su coche
-Hola Dani -sonrío
-Estas muy guapa
-Como cada día -río
-Tal vez -dice arrancando de nuevo y sonriendo sin quitar la vista de la carretera
Vivimos a unas pocas manzanas pero él quería venir a buscarme así que no le dije que no.
-mmm -digo sin abrir los ojos
-En media hora tienes fútbol, date prisa o llegarás tarde-
Mis ojos se abren con dificultad y maldigo por tener que levantarme. Son las 5 y media, he dormido apenas 2 horas.
-Joder -susurro mientras me levanto sin ganas
Me dirijo al baño. Recojo mi cabello en una cola y me visto con mi ropa de entreno.
-_____ tienes 15 minutos -escucho de nuevo a mi padre
-Si papá, ya salgo.
Vuelvo a mi habitación y cojo mi móvil antes de salir de casa
(...)
-______, ¿Como estás? -dice Carlos abrazándome
-¡Hola Carlitos! -sonrió
Carlos es mi vecino, tiene los ojos de un color al que nunca he sabido ponerle nombre, es un poco más alto que yo, su pelo es rubio y su sonrisa encantadora, es muy atractivo pero lo conozco desde que eramos dos niños y simplemente lo veo como un hermano o un mejor amigo.
Unas manos rodean mi cintura y rápidamente me giro para ver quien es. "Dani" pienso mientras sonrío.
-¿Como estás fea? -dice sonriendo
-De momento muy bien, después de correr ya veremos -río
-Que vaga eres -ríe negando con la cabeza
-No soy vaga, nací cansada y vivo para descansar.
Me mira como si estuviera loca y empieza a reírse mientras camina al interior del campo.
-Vamos chicos calentar y dad 5 vueltas al campo -dice nuestro entrenador
-¿5? -me quejo
-No, tu 6 por quejica- sonríe cínicamente
-Pero...
-7.
-No es justo -maldigo por lo bajo mientras empiezo a correr y me doy cuenta de que Dani me está mirando y riéndose.
El entreno transcurre de lo más normal,solo varios golpes como siempre.
-Nos vemos después de Semana Santa chicos, pasadlo bien -dice el entrenador contento
Salgo lo más rápido que puedo con ganas de llegar a casa y darme una ducha, obviamente no me voy a duchar en los vestuarios con los chicos.
-______ espera.
-¿Si? -me giro y me doy cuenta de que es él, Dani.
-¿Quieres que quedemos mañana? Mis padres no vienen hasta por la noche y podríamos comer en mi casa y bañarnos en la piscina -sonríe
Su sonrisa me encanta, es muy guapo. Recuerdo que Lucia me dijo de quedar con sus amigos y maldigo
-Oh, si no quieres no te preocupes, yo... -dice nervioso
¿Nervioso? ¿Dani nervioso? Esto es nuevo para mi.
-No, no, claro que quiero quedar -sonrío -Solo tengo que resolver unos asuntos.
-¿Si? -sonríe aliviado y asiento -entonces te pasaré a buscar ¿a las 12 y media?
-Perfecto -me giro para ir hacia mi moto lo más rápido que puedo, verdaderamente necesito esa ducha.
Cuando llego a casa son casi las 7 y media, y tengo hambre. Y mucha, la verdad.
Me dirijo a la cocina y encuentro una nota.
'Ha surgido un problema en el trajo, volveré a las 12
-Papa'
-Oh, hamburguesas -digo contenta
Llamaré a Lucia antes de que se me olvide.
-Hola caracola -digo cuando descuelga
-¡Hola ______! -dice tan alegre como siempre
-Mañana no puedo quedar, Dani me ha dicho de quedar y...
-¿Dani? ¿Quien es Dani? -cierto, ella no lo conoce
-Un amigo que va conmigo a fútbol.
-Oh, de acuerdo... -noto su voz desanimada
-Tranquila mañana por la noche estaré en tu casa sobre las 9.
-Vale, genial! -grita
-Mañana hablamos- río al notar su entusiasmo
-Hasta mañana, ya verás será inolvidable-
Tras comer hamburguesas con patatas fritas y una ducha relajante ya son las 9 y media y estoy agotada. Decido tumbarme en la cama a ver la tele mientras me entra el sueño.
(...)
-Cállate -lloro -yo no he hecho nada de eso -grito
-Esto te lo has buscado tu solita,por perra-
Todos se ríen a mi alrededor.
-¡_____! -dice mi padre tratando de despertarme
-¿Que pasa? -digo sentándome en la cama rápidamente
-Estabas teniendo una pesadilla -su cara es de preocupación -¿que soñabas?
-No sé al despertarme se me ha olvidado -miento
-Vale -no parece muy convencido pero me alegro de que no me presione -vuelve a dormir, son solo las 10.
-¿Las 10 ya?
-Si ¿porque?
-Oh, se me había olvidado decirte que hoy como en casa de Lucia, de hecho esta noche me ha dicho de ir a una fiesta en la playa y era por si podía dormir en su casa -espero que me diga que si
-De acuerdo ¿tengo que llevarte a su casa? -dice llegando a la puerta
-No no, vendrá su hermano a recogerme -sonrío y se marcha de la habitación
Me doy una de mis largas y relajantes duchas, odio tener esas malditas pesadillas. Me levanto aun más cansada de lo que me acosté. Estoy cansada de todo este rollo. Debo aceptar que nada volverá a ser como antes, aquella niña buena debe desaparecer, si quieren putearme no pienso quedarme con los brazos cruzados. Salgo de la ducha y me pongo mi bikini, unos shorts y una camiseta roja.
Faltan solo 5 minutos para las 12 y media cuando me levanto del sofá y voy a buscar mi móvil. Estoy nerviosa y no se porque. No es la primera vez que quedo con él, bueno a solas técnicamente si.
-Hola...______ -dice nervioso cuando subo a su coche
-Hola Dani -sonrío
-Estas muy guapa
-Como cada día -río
-Tal vez -dice arrancando de nuevo y sonriendo sin quitar la vista de la carretera
Vivimos a unas pocas manzanas pero él quería venir a buscarme así que no le dije que no.
jueves, 10 de abril de 2014
Capítulo Uno
Por fin viene el calorcito, y en unos meses es mi cumpleaños, tengo demasiadas ganas de cumplir los 18. Este año por fin acabo bachillerato, aunque aún me queda la universidad y ni siquiera sé que carrera voy a elegir.
-¡_____ levanta, llegarás tarde a clase! -oigo decir a mi padre
-Si papá, estoy vistiéndome -miento levantándome perezosa de la cama
Por
suerte hoy es viernes y se acaba la semana.
-Date prisa o perderás el autobús- dice mientras da un largo trago a su café
-No, papá hoy iré al instituto en moto, hace buen tiempo y así tendré 10 minutos mas
para ir con calma
-¿Estas
segura?
-Si, lo
estoy -sonrío
-Te he dejado dinero sobre la mesa del comedor, ten
cuidado, luego nos vemos -me da una cálida sonrisa y desaparece de la cocina
Mi padre y yo tenemos una buena relación, desde que yo tenia apenas unos años, hace la función de madre y padre, debido a que mi madre murió de leucemia a los pocos años de mi nacimiento.
Cuando
llego a la puerta del instituto, mi amiga Lucia está esperándome en la puerta.
Todo el mundo camina en dirección al instituto pero noto que Lucia
me mira queriéndome decir algo y se acerca rápidamente a mi.
-Sígueme -dice
susurrando
-¿Pero…
-Solo
hazlo -insiste
La sigo rápida por un camino que hay frente al instituto que lleva a un pequeño bosque.
Llegaremos tarde a clase y no nos dejarán entrar. Cuando por fin se detiene no
se ni donde estamos. Simplemente hay bosque alrededor.
-Por
fin- ríe
-¿Qué
pasa?-
-No
tenia ganas de entrar a clase y pensaba que nos pillarían
-¡Pero tía que hoy hay examen! -digo alarmada
-Si
bueno, solo es uno -ríe
-Ya pero es que...
-Venga va, no te ralles y disfruta mujer
Yo no suelo
hacer estas cosas, me he saltado tal vez alguna que otra clase, pero nunca he
visto muy normal eso de madrugar para simplemente no entrar en clase y quedarme
en la calle.
-Si mi padre se entera probablemente me matará -río nerviosa
-Vamos
a la playa, hace buen tiempo -me anima
Pero si
no tengo toalla ¿como voy a ir siquiera a tomar el sol?
-No te
preocupes _____, tengo dos toallas en mi mochila -dice contestando a mis pensamientos.
-De
acuerdo -sonrío
Caminamos
hacia la playa, aun con el miedo de que algún conocido pueda vernos y
delatarnos. Me siento una fugitiva mirando a todos los lados a cada paso que
doy.
-¿Quieres?-dice
ofreciéndome una cajetilla de tabaco
-Oh,
no, yo no fumo - sonrío
-Ah, de
acuerdo, más para mi- suelta una carcajada
Llegamos
a la playa y no hay nadie, excepto algunas personas corriendo por la
orilla. La verdad es que no sé que atractivo le ve la gente al corre sin ningún
objetivo. Soy de hacer deporte, practico fútbol, pero no me atrae el hecho de correr porque si.
-Mañana
por la noche hay una fiesta en la playa, ya que la semana que viene es semana
santa -dice sacándome de mis pensamientos
Oh, es
cierto ya lo había olvidado, no tengo muchas ganas de fiesta la verdad.
-No me
apetece mucho…
-Vamos,
te lo pasarás bien, y así conoces a mis amigos - sonríe
-¿Crees
que a tus amigos les caeré bien?
-Por
supuesto que si ______, mañana por la tarde
quedamos con ellos, los conoces y si te parece bien duermes en mi casa y así salimos juntas -me anima
-Vale,
pero ya sabes que aun no tengo muchas ganas de nada…
Pasamos
gran parte de la mañana tumbadas hablando de miles de cosas. Cuando ya son las
12, me entra el hambre y recuerdo que mi padre me había dado dinero para
comprarme almuerzo.
-Vamos,
te invito a un donut de chocolate- digo sonriendo
-Oh,
creo que te amo- bromea
Son
casi las 2 y debemos darnos prisa para que cuando haya mucha gente no se note
que no salimos de la puerta y podamos disimular.
-_______ -escucho una voz al colocarme el casco
-¿Si? -me
giro quitándome el casco
- Toma,
esto es tuyo -una mochila cae al suelo -está todo no te preocupes.
No soy
capaz de decir nada. Mi mejor amig…bueno quien creía mi mejor amiga me acaba de
tirar la mochila que le deje hace unas semanas con lo que imagino que será mi
ropa dentro de ella.
Digo un
pequeño 'gracias' mientras veo como se aleja y se reúne con los demás y murmuran algo riendo
Cuando
llego a casa, huele a estofado.
¿Estofado? ¿Con la calor que hace? Ni hablar.
-Ya
estoy en casa- digo dejando caer la mochila en el primer sitio que encuentro
-La
comid…-
-No
tengo hambre- digo adentrándome en el pasillo
-Pero…-oigo
decir a mi padre antes de cerrar la puerta de mi habitación
No
tengo ganas de nada. Decido tumbarme en mi cama. Esta tarde tengo fútbol y estoy pensando seriamente eso de ir.
Mi
teléfono vibra *Mensaje de Daniel*
¿Dani?
Que raro, no suele mandarme mensajes.
Dani es un chico que conozco hace casi 4 años, ya que va conmigo a fútbol. Si, juego en un equipo con chicos, pero es que no me permiten jugar en el equipo femenino, dicen que soy demasiado 'agresiva' pero son ellas que no saben lo que es el fútbol y se quejan de un par de golpes... Dani y yo tenemos
muy buena relación. El es 3 años mayor que yo pero nunca me ha parecido gran cosa esa diferencia de edad.
Abro el mensaje.
'Buenas tardes fea ¿te veré luego en entreno o harás la vaga como la semana pasada?'
Río al leer el mensaje.
'Oye, que yo no hice la vaga, tenia exámenes además me torcí el pie en el ultimo entreno' -contesto
'Eres un poco cuentista para ser tan mayor, espero que hoy no hagas el vago, hace mucho que no te veo'
Solo le ha faltado el 'Te echo de menos' para haber parecido un maldito cursi. Río sin poder evitarlo después de pensar en Dani de forma cursi. Imposible, él nunca lo es, es amable y simpático aunque a veces un poco tonto, pero cursi nunca.
'Me verás, tu larga espera de no ver mi hermoso rostro a llegado a su fin' -contesto pensando en la cara que debe poner al leerlo y en lo sarcástica que será su respuesta
'Me alegro de ello, te echo de menos'
Mis ojos se abren como platos, y pienso en el tono irónico en el que lo diría él, aunque esas palabras nunca las podría poner en boca de Dani.
Abro el mensaje.
'Buenas tardes fea ¿te veré luego en entreno o harás la vaga como la semana pasada?'
Río al leer el mensaje.
'Oye, que yo no hice la vaga, tenia exámenes además me torcí el pie en el ultimo entreno' -contesto
'Eres un poco cuentista para ser tan mayor, espero que hoy no hagas el vago, hace mucho que no te veo'
Solo le ha faltado el 'Te echo de menos' para haber parecido un maldito cursi. Río sin poder evitarlo después de pensar en Dani de forma cursi. Imposible, él nunca lo es, es amable y simpático aunque a veces un poco tonto, pero cursi nunca.
'Me verás, tu larga espera de no ver mi hermoso rostro a llegado a su fin' -contesto pensando en la cara que debe poner al leerlo y en lo sarcástica que será su respuesta
'Me alegro de ello, te echo de menos'
Mis ojos se abren como platos, y pienso en el tono irónico en el que lo diría él, aunque esas palabras nunca las podría poner en boca de Dani.
No sé que contestarle, así que tras unos minutos pensando, el sueño me vence y acabo durmiéndome agotada por casi no haber dormido la noche anterior.
Introducción
Me llamo ______, perdí a mi madre cuando apenas era una niña, pero gracias a dios tengo un padre que siempre ha hecho lo posible para que note lo menos posible la ausencia de una madre.
La vida no me ha puesto las cosas fáciles, pero siempre he intentado ver el lado positivo de la vida.
La vida no me ha puesto las cosas fáciles, pero siempre he intentado ver el lado positivo de la vida.
Siempre he sido una chica reservada a la vez que extrovertida y con los chicos no he tenido mucha suerte que digamos. Este año cumplo los 18, es mi ultimo curso en el instituto, pero mi próximo verano tal vez cambie el rumbo de mi vida.
Daniel Fernandez, será el causante de alegrías, tristezas y otras situaciones.
Lucia Evers, mi nueva amiga, una buena chica o eso creía yo.
Esta es mi historia.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)