sábado, 19 de abril de 2014

Capítulo Tres

-Nunca había estado en tu casa -sonrío al entrar
-Cierto -sonríe -Espera aquí, voy a abrir todas las ventanas, que hace mucha calor-

No me esperaba su casa así, es grande pero acogedora a la vez, camino un poco y veo unas escaleras que llevan al piso de arriba. Subo con curiosidad y llego a una habitación donde hay una batería

-¡Ala, como mola! -digo sorprendida

Me siento en el taburete frente a la batería y toco lo poco que me han enseñado. Me gusta mucho tocar la batería, pero mi padre nunca me compraría una, me pasaría el día tocándola y lo volvería loco.

De repente una voz llama mi atención.

-¿_____? ¿Que haces? -entra sonriendo
-Tocar la batería -digo como si no fuera evidente
-¿A eso le llamas tocar la batería? -suelta un carcajada
-¿Perdona?-me cruzo de brazos

Se acerca y me agarra de la cintura quitándome del taburete

-Esto es tocar la batería.

Comienza a tocar y me quedo impresionada. Quien me iba a decir a mi que este tonto sabría tocar la batería tan bien. Pero no pienso admitirselo.

-¡Para por favor, me vas a dejar sorda si haces tanto ruido! -grito conteniendo la risa.
-¿Ruido? Llevo años tocando la batería monada -levanta una ceja.
-¿Monada? -suelto una carcajada -Pues vale, pero deberías aprender un poco más, admitelo eres un manta. -le saco la lengua.

Se me queda mirando y comienza a tocar aun más fuerte. No puedo evitar reírme al ver su cara de felicidad mientras lo hace. Aprovecho que esta distraído para escaparme a ver el resto de la casa.
Al bajar las escaleras veo un puerta que lleva al jardín trasero y mi lado curioso se hace presa de mi cuerpo. 

-Flipa colega -susurro al ver la enorme piscina rodeada de tumbonas y césped.

Me acerco al borde y me quito mis chanclas dejándolas a un lado. Me siento en el borde y meto los pies en el agua.

*Cojones, que fria* pienso en mis adentros

Pasados unos segundos se está bien y apoyándome en mis brazos hacia atrás cierro los ojos mientras el sol da en mi cara dándome ese calorcito que ya empieza a gustarme.

-¿¡_____!?
-No estoy -digo sin abrir los ojos

Oigo unos pasos detrás de mi y noto que el sol ya no me da

-Me tapas el sol -digo abriendo los ojos


Me mira con sus ojos azules y sonríe sin decir nada. Oh no. Me temo lo peor.

-No lo hagas -digo leyendo su mente

-¿Que no haga el que? -sonríe de esa forma malvada que he visto otras veces

Me agarra de la cintura levantándome y me hace gritar

-No, no, Dani no me tires -grito dando patadas al aire

-¿Que me das si no te tiro? -ríe en mi espalda
-Si me tiras me las pagarás muy caras
-¿Amenazas? Eso no suena muy convincente -se acerca al borde
-Vale, vale, te doy lo que quieras pero no me tires
-De acuerdo -me suelta en el suelo
-¿Tan fácil? -digo sorprendida
-Me darás lo que quiera ¿recuerdas?-dice alzando una ceja
-Mente sucia, no me refería a nada de eso

Da un paso hacia mi, pero corro todo lo que puedo hasta entrar en la casa y me escondo detrás de la puerta hasta que escucho que entra.

-¡Bú! -grito subiendo a su espalda

-Joder ______, que susto -río soltándome
-Que miedica eres -sonrío -anda vamos a comer
-¿Y que hay para comer?
-¿Te estas riendo de mi? -levanto una ceja -Es tu casa, si tu no lo sabes, vamos bien chico-
-Es que yo no sé cocinar
-¿Con 21 años y no sabes cocinar? -río
-Pa' eso están las mujeres -sonríe 

¿Acaba de decir lo que creo que ha dicho? Se va a enterar de quien soy yo.


-Cierto, ves al sofá a ver la tele que yo hago la comida -sonrío falsamente
-Vale, y rápido que tengo hambre-

Busco y finalmente decido que hacer. Tras 30 minutos cocinando, pongo los platos en la mesa de la cocina y llamo a Dani.


-_____ ¿Que es esto?-

-Tu comida -sonrío
-¿Sopa con este calor? -dice desconcertado
-Claro, y patatas cocidas de segundo -digo aguantando la risa
-_____, hace calor -me mira serio
-¿Si? Que lastima que seamos las mujeres las que hacemos la comida.
-Además ¿porque tu comes ensalada de pasta y yo esto? -dice enfadado
-Porque yo cocino y yo decido -sonrío falsamente
-Deja ya de hacerte la maldita loca -grita
-Que a mi no me grites inútil -grito dando un golpe en la mesa
-¿Porque te empeñas en joder este maldito momento?
-Has empezado tu, estúpido machista.
-¿Yo? ¿Que pasa que tienes la regla o algo? -grita -maldita bipolar -dice entre dientes
-Vete a la mierda -digo levantándome
-¿Que demonios haces?
-Que te den -me giro para irme

Este tio es idiota, encima de machista, es idiota. Se piensa que porque soy una mujer voy a ser una sirvienta o algo. Lo lleva claro. Pienso irme.

*Mierda* pienso al tropezar con algo

-¡_____! ¡_____! -oigo una voz
-mmm..-digo abriendo los ojos
-¿Estás bien?

Dios, mi cabeza, ¿que narices a pasado? 

-Si, o eso creo ¿que ha pasado? -digo 
sentándome
-No sé, te has ido cabreada y he oído un golpe, cuando he salido de la cocina ya estabas en el suelo
-Ay, me duele la cabeza
-Ven vamos al sofá -dice sujetándome la mano
-No pienses que por esto he dejado de estar enfadada contigo -digo apartando la mano
-Vamos no seas así. Lo siento ¿vale? -se sienta a mi lado
-Odio que hayas dicho eso. Nunca has sido un capullo ¿porque hoy lo eres?
-Soy así -se encoge de hombros
-Pues que buen actor has sido conmigo estos años -giro la cara
-Contigo siempre me abstengo de serlo, pero eres jodidamente difícil, te gusta llevarme la maldita contraria.
-No, solo digo lo que pienso y como son las cosas -le miro seria -Por ser una mujer no puedes pretender que haga la maldita comida, además que es tu casa, eres tu el que me ha invitado y si no sabes cocinar pues compras una maldita pizza o me ayudas a cocinar -me levanto y me dirijo a la puerta
-Espera, no te vayas.
-¿Que pasa ahora? ¿Quieres que friegue los platos? -digo con sarcasmo
-No joder, solo quiero que te quedes.
-¿Porque? ¿Que ha hecho que nuestra relación haya cambiado tan rápido?

No dice nada, pero su mirada veo algo diferente, lo veo confuso.

-Genial, no hace falta que respondas, ya nos veremos Daniel.

Salgo fuera y no me intenta detener, no sé porque pero eso me enfada aun más. Maldito inútil. Estoy enfadada y mucho. 

-Hola papa, al final Lucia a tenido un problema y quedaremos después de comer -digo entrando a la cocina
-Vale, estoy haciendo la comida ¿tienes hambre?
-Ay si, mucha -digo dando un corto beso en la mejilla a mi padre -Cuando esté lista me avisas, estaré en mi cuarto.

Le mando un mensaje a Lucia diciéndole que después de comer estaría en su casa dispuesta a quedar con sus amigos y deseando ir a esa fiesta. 

Necesito olvidarme de todo de una vez.

7 comentarios:

  1. Me encantaa, me puedes avisar cuando subas capi??? @soniavh_1996

    ResponderEliminar
  2. ME HA ENAMORADOOOO ESTA NOVELA ES ASDFGHJKLÑ ¿me puedes avisar cuando subas capitulo? @evitatlovedavid

    ResponderEliminar
  3. Anaa, va, ya me la he leido JAJAJA avísame cuando subas más ¿vale? (@AurynerCDBAD)

    ResponderEliminar
  4. Que capullo el Daniel T.T jajaja me encantaaaa, síguela :D

    ResponderEliminar
  5. Me gusta mucho tu manera de escribir, y por lo que e leído creo qe esta novela me va a encantar!! Puedes avisarme cuando subas! @Irene_Rubiia

    ResponderEliminar
  6. Me encanta! Ya le vale a Dani joderlo todo asi... De verdad... Todo tenia taaaan buena pinta... Bueno, espero el siguiente guapa! <3

    ResponderEliminar