miércoles, 25 de junio de 2014

Capítulo Ocho.

-¿En serio te llevó a una casa en la playa?-dice Lucia sorprendida.-Que romántico…-suspira.-Ojalá encontrara yo a uno así.
-Si, es perfecto…

El maldito timbre suena de nuevo indicando que se ha acabado la hora del almuerzo.

-Vamos, volvamos al infierno.-dice Lucia levantándose del suelo.
-Odio entrar a esa maldita clase, lo único que recibo son malas caras, que se vayan todos al infierno.-digo enfadada.
-Que les den tía, ya sabes que tu no tuviste la culpa de todo lo que pasó, fueron falsos rumores y ellas prefirieron elegir los rumores antes que a su amiga.-agarra mi mano y me ayuda a levantarme.
-Lo sé, pero me fastidia porque ellas eran mi todo y me dejaron tirada por algo que no hice, y ahora todo el mundo cree que es verdad…No quiero tener que enfrentarme a esas miradas de nuevo.-susurro.

Lucia se acerca a mi y me abraza. Es uno de esos abrazos que te hacen cerrar los ojos. De esos que sientes que te llegan al alma. No puedo evitar llorar.

-¿Quieres que nos vayamos?-dice frotando mi espalda sin dejar de abrazarme.
-Por favor…

Entramos a clase donde recibo miradas de la mayoría de los presentes ya que hemos llegado varios minutos tarde y decimos que me encuentro mal y que Lucia me acompañaría a casa. El profesor pone cara de no fiarse mucho pero nos permite irnos.

Salimos a la calle y decidimos ir a casa de Lucia. Su madre y su hermana no están por lo tanto no hay problema. Ella suele llegar antes que ellas dos así que no se notará.

-¡Tengo helado!-grita desde la cocina.
-¡Dime que es chocolate, lo necesito!-respondo.
-Lo es.-ríe

Cuando llega con dos copas llenas hasta arriba no puedo evitar sonreír.

-¿Esta tarde has quedado con Dani?-dice sentándose en el sofá.
-No, hoy no, hemos quedado mañana.
-¡Genial,así esta tarde quedamos con los chicos y vamos a la playa!
-Vale.-digo animada.

Aunque la idea de ver a Álvaro no acaba de parecerme bien del todo me gusta estar con ellos. Eso me hace recordar que no le he contado a Lucia el comentario que me hizo Álvaro el otro día.

-Por cierto, el otro día Álvaro me dijo algo…
-¿El que?-dice antes de meterse un cucharada de helado en la boca.
-El otro dia en la fiesta me dijo que quería bailar conmigo y tal…
-¿y que?-dice casi riendo.
-¿Cómo que y que? Pues que tiene novia.-digo frunciendo el ceño.
-Álvaro no tiene novia.-dice levantando una ceja.
-¿Y la rubia del otro dia?
-¿Sara?-suelta una carcajada que me deja descolocada.
-Si, eso Sara.
-Esa es solo una tia estirada, siempre está detrás de él pero pasa de ella, él ni siquiera se da cuenta de que ella va detrás de él.-dice conteniendo la risa.
-Ah, no lo sabia.

Recuerdo que le dije que a su novia no le parecería bien pero aun así él no me dijo que no tenia novia. Tal vez tiene otra novia o ni siquiera escuchó mi comentario.

Pasamos un rato hablando de cosas sin importancia, y sobre el nuevo fichaje de Lucía. Salva, aquel chico que conocí el primer día que salí con Lucía y sus amigos. Siempre he dicho que ese chico escondía algo.

-Yo me voy ya, tengo que coger el autobús.-digo levantándome del sofá.
-Esta tarde quedamos eh, no te olvides. A las 5 en mi portal.-dice levantándose para luego abrazarme.

Yo nunca he sido de dar abrazos pero desde que conocí a Lucia me paso la vida abrazándola.

-Siii, no me olvido.-rio de camino a la puerta.-¡Hasta luego fea!-digo para después cerrar la puerta.

(...)

-Papá, me tengo que ir. No volveré tarde.-digo saliendo por el pasillo.
-Vale, si pasa algo llámame y ve con cuidado con la moto y se ha levantado aire.
-De acuerdo, ¿todo bien?-digo besando su mejilla.
-Si, cariño, todo genial.-sonríe

Para mi sorpresa se acerca a mi y mi abraza. Porque si, sin razón y eso no sé si me hace feliz o hace que me preocupe.

-Hasta luego, papá.-digo cuando nos separamos.

(...)

-¡Por fin llegas!-dice Lucia levantándose de los escalones de su casa mientras me bajo de la moto.
-Solo llevo tarde...-saco mi móvil y miro la hora.-¡5 minutos!
-Pero llegas tarde igual.-dice entrecerrando los ojos.
-Quejica.-digo riendo.
-Vamos, nos están esperando en las palmeras de la playa.-agarra mi brazo y tira de mi en dirección a la playa.

Lucia y vive a dos calles de la playa asi que no tardamos en llegar cuando veo a todos sentados en toallas y riendo.

-¡Hola!-grita Lucia entrando a la arena corriendo.

Cuando llega cae sobre Natasha y esta la recibe con un chillido.

-Hola.-sonrío al llegar.

Les doy dos besos a cada y cuando solo queda Álvaro veo que no se levanta pero no me quita la mirada de encima. ¿Porque me mira tanto? Pero dispuesta a no dejarme intimidar por su mirada me acerco a él y me agacho.

-Muy guapa.-susurra Álvaro cuando me acerco para darle un beso en una mejilla.

Sin darme tiempo a reaccionar pierdo el equilibrio a causa del escalofrío que recorre mi cuerpo al sentir su aliento en mi oreja y caigo sobre él.

-Tranquila loba.-susurra Álvaro agarrándome de la cintura cuando estoy sobre él.

No soy capaz de decir nada, parece ser que nadie se ha dado cuenta de lo ocurrido así que roja como un tomate me levanto rápidamente y casi corriendo me voy al lado de Lucía.
Noto la mirada de Álvaro clavada en mi espalda. Se que me está mirando pero no pienso girarme.

-¿Estás bien?-dice Javier mirandome.
-¿Que?-digo intentando centrarme.
-Está muy roja.-dice preocupado.
-Si, si, estoy bien, solo tengo calor.-digo sonriendo.

Lucia me pregunta con la mirada que es lo que de verdad me pasa y sin decir nada desvío la mirada hacia atrás y luego vuelvo a mirar a Lucía que cuando entiende lo que pasa no puede contener la risa.

-No te rías tía.-digo casi gritando.
-Tu cara es un poema.-dice entra carcajadas.
-Pues a mi no me hace gracia.-dice levantando una ceja.

Noto como alguien se acerca por detrás de mi y un brazo me rodea por los hombros.

-¿El que no te hace gracia _____?-dice casi susurrando.
-Yo..emm..nada, no importa.-digo sin saber como salir de esta.
-Solo era una tontería.-dice finalmente Lucia.

El brazo de Álvaro sigue sobre mis hombros, pero no me molesta. Mientras el no pretenda sobre pasar ese limite todo estará bien para mi.

Conforme las horas pasan todos se van marchando y finalmente solo quedamos Salva, Javier, Álvaro, Lucía y yo.

-Yo tengo que irme ya.-dice Javier levantandose.

No. No. Solo quedaremos nosotros cuatro y obviamente Lucia me abandonará dejandome con Álvaro para ella irse con Salva. Maldita.

Nos despedimos de Javier y cuando veo como se marcha, Salva se levanta de la toalla.

-¿Vamos a dar un paseo Lucía?

Lucía me mira y me suplica con la mirada que le deje ir. Sabe que estoy incomoda con Álvaro, pero es mi amiga y no puedo dejarla sin la oportunidad de irse a pasear con su bombón.
Cuando asiento, se levanta feliz y se va rápidamente al lado de Salva y veo como poco a poco se van alejando.

-Parece que nos hemos quedado solo.-dice Álvaro separándose un poco de mi para poder mirarme.
-Si, eso parece.-susurro mirando mis manos.

Si lo miro, me quedaré embobada, es demasiado guapo. Aunque no se puede comparar con a mi Daniel y sus ojos azules.

-No quiero incomodarte.-dice levantando mi barbilla haciendo que lo mire.-Solo quiero conocerte, pareces diferente.

Lo veo con una gran sonrisa dibujada en la cara y me tranquiliza.

-No me incomodas, solo es que tengo novio y no quiero que entiendas lo que no es.-susurro con cuidado.
-No te preocupes, solo me gusta estar a tu lado, no necesito tocarte para disfrutar de ti, aunque tocarte seria un placer.-susurra esa ultima parte muy cerca y me estremezco.

Él obviamente lo nota y sonríe.

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Siento haber tardado tanto en subir pero me quedé sin wifi en casa y no tenia forma de subir capitulo D:

Gracias por leer.
Sigueme en twitter: @Biebswithauryn

sábado, 17 de mayo de 2014

Capítulo Siete.

-¿A donde vamos?-digo mientras caminamos por la arena.
-Ahora lo verás.-sonríe.

Me gusta estar con Dani, me siento feliz y relajada, aunque a veces sea un poco cabezota y controlador.

-Espera.-dice parándose en seco.
-¿Que pasa?
-Cierra los ojos.-dice sacando un pañuelo azul celeste de su bolsillo.
-¿Pero...
-Sht, hazme caso, es una sorpresa.

Me sonríe de una forma muy dulce y tras mirarle a sus bonitos ojos azules, cierro los ojos y dejo que el pañuelo de seda me cubra los parpados.

-Camina con cuidado, no quiero que te caigas.-dice sujetándome las dos manos.

Caminamos con cuidado por la arena durante lo que me parecen más de 15 minutos.

-¿Falta mucho?
-No seas impaciente.-susurra en mi oído.

Unos minutos después se para.

-Ya hemos llegado, pero no te quites el pañuelo.-dice en voz muy baja.

El tono de su voz hace que un escalofrío recorra todo mi cuerpo y me estremezca.

-No quiero que te caigas por culpa de los escalones por lo tanto...
-¿Que esca...-me agarra de la cintura y me coloca sobre su hombro.
-¡Dani! ¡Bájame!-grito.
-Sht.-dice dándome un pequeño azote en el culo.
-¡Vamos, bájame ya!-muevo las piernas.
-Quieta.

Vuelve a darme un azote, esta vez más fuerte y me quedo quieta.

-Buena chica.-no puedo ver su sonrisa pero sé que está sonriendo.-Abajo.-susurra dejándome en el suelo.

Ya no es arena lo que hay bajo mis pies. Muevo los pies y noto como la madera cruje. ¿Donde estamos?

-¿Dani?-no sé donde está, ya no noto su presencia cerca,aunque oigo ruidos a lo lejos.-¿Dani? ¿Donde estás?-vuelvo a decir.
-Estoy aquí.-rodea mi cintura con sus brazos y me relajo al instante.
-¿Donde estamos?
-Espero que te guste.-dice ignorando mi pregunta.

Me quita el pañuelo de los ojos y parpadeo un poco hasta adaptarme a la luz. Estamos en una casa frente al mar. Hay un gran sofá en tonos gris y blanco con pequeños cojines grises y azules perfectamente colocados sobre él con una pequeña mesa de centro ovalada de color negro delante de él. Una gran lampara de pie de color negro iluminando parcialmente la estancia y al lado opuesto la misma lampara blanca. Frente al sofá hay una gran pantalla de plasma colgando de la pared, además de una grandisima ventana que ocupa la mayor parte de la pared y que llega desde el techo hasta el suelo dejando ver unas maravillosas vistas del mar en calma.

-Yo...no sé que decir.-digo en voz baja.
-No hace falta que digas nada, solo dime que te gusta.
-Me encanta.-me giro.-Es precioso de verdad.-me acerco a él y lo beso.

Me rodea la cintura y me pega a él.

-Es la primera vez que traigo aquí a una chica.-
-¿Es tuya?-digo sorprendida.
-Claro, me la compré hace dos años.-dice con un tono lleno de orgullo.
-¿Con que dinero?-digo levantando una ceja.-¿Mama y papa?-río.
-Señora _____, debería saber que no vivo con mis padres y que tengo dinero para comprar todas las casas de la costa de esta zona.-susurra.
-¿Y a que se debe su fortuna?-sonrío burlona.
-He trabajado mucho y gracias a buenas estrategias, vendí varias acciones de dos empresas en las que participaba con mi padre a muy buen precio y gracias a eso pude crear mi propia empresa y ganar cantidades obscenas de dinero.
-¿En serio?-no sé que decir, siempre he sabido que era un chico de dinero pero no de esas cantidades de dinero.
-Si, en serio.-sonríe acariciándome la mejilla.
-Bueno, a mi me interesas tu, no tu dinero.
-Y eso es lo que más me gusta de ti.-me besa y le rodeo el cuello con mis brazos.
-¿Quieres ver el resto de la casa?-dice separándose y dejándome con ganas de más.
-Claro.-sonrío sonrojandome por mi respiración agitada.

Primero pasamos por la cocina, rustica pero en tonos blancos y grises con una isla para comer en el centro con cuatro taburetes y 3 grandes lamparas de techo que cuelgan sobre ella. Otro salón con cuatro sillones en color crema con las patas de madera, un sofá del mismo tono, una chimenea de piedra gris y negra  y una mesa de madera de un tono oscuro. La habitación principal da a través de un ventanal directamente a la arena. Una cama de matrimonio con cuatro postes de hierro forjado negro en cada esquina y dos sillones pequeños a un lado, un gran vestidor todo repleto de trajes y ropa muy estilo Dani y un baño con una bañera exageradamente grande.

¿Dani con traje? Nunca lo he visto con ese aspecto,siempre he pensado en Dani como un universitario rebelde.

Hay una habitación más, de invitados con un baño bastante grande con ducha.

-Es preciosa.-susurro.
-Me alegro de que te guste.-susurra en mi oído abrazándome por la espalda.

Me besa el cuello y siento que me fallan las piernas. Hace que me de la vuelta y me besa con fuerza haciendo que incline la cabeza hacia atrás. Me agarra de los muslos y me levanta para que le rodee las caderas con las piernas. Mis manos van directas a su pelo y tiro de él. Gruñe y camina hasta chocar mi espalda con una pared y me presiona su erección.

-_____...-susurra contra mis labios.
-mmm.-no encuentro palabras.

Me separa de la pared y camina por el pequeño pasillo hasta llegar al dormitorio. Siento un nudo en el estomago, no sé si estoy preparada para esto...
Me tumba sobre la cama y queda sobre mi.

-¿estas bien?-susurra acariciando mi mejilla con el dorso de su mano.
-Si.-sonrío.

Vuelve a besarme y me dejo llevar, agarro la parte baja de su camiseta y le ayudo a quitársela. Sus manos me acarician todo el cuerpo, me quita mi camiseta y desabrocha mi sujetador.

-Eres tan bonita.-murmura sobre mis pechos.

Se introduce uno en la boca y me hace gemir mientras masajea el otro con una mano.

-Dani...-gimo.

Se separa y levanta mi falda.

-Espero que no le tengas mucho cariño a tu ropa interior.-agarra mi pequeñas bragas y de un tirón las rompe.
-¡Dani!-grito riendo.
-Estás más guapa así.-sonrie.

Acaricia el interior de mi muslo y va subiendo hasta introducir un dedo en mi interior.

-¡Ah!-jadeo.

Su dedo entra y sale con fuerza varias veces hasta que mete un segundo dedo.

-Estás tan prieta.-gruñe contra mi boca y vuelve a penetrarme con los dedos.
-¡Oh, dios!-grito.

Lo repite tantas veces que pierdo la noción del tiempo.

-Vamos córrete para mi.-gruñe.

Sus palabras son mi perdición y grito con fuerza mientras el sigue sacando y metiendo los dedos con fuerza en mi interior.

Cuando recupero el aliento se desabrocha el pantalón y su erección queda ante mi dejándome sin respiración.

-¿Estas lista?-susurra.
-Si.

La verdad es que no sé si estoy preparada para esto, pero quiero estarlo.
Rasga el envoltorio de un preservativo y se lo pone.

-Relájate.-se coloca sobre mi.
-Espera.-digo asustada.-Yo...no puedo.
-¿Estás bien? No pasa nada, tranquila.-susurra tumbándose a mi lado y rodeándome con sus brazos.
-Lo siento.-susurro cuando pasan unos minutos.
-No te preocupes, ya te dije que esperaría hasta que estuvieras preparada pequeña.-me acaricia la cabeza y me besa.
-Gracias.-susurro con los ojos llenos de ojos.
-Vamos, duerme.-murmura.

Me acurruco en su pecho y me duermo.

-Buenos días bonita.-dice apartando un mechón de pelo de mi cara.
-Buenos días Daniel.-susurro abriendo poco a poco los ojos.

A pesar de lo que pasó anoche, me siento bien, soy feliz gracias a Daniel.

lunes, 12 de mayo de 2014

Capítulo Seis.

Tras un bonito viaje en moto que se me hace demasiado corto llegamos a casa de Dani.

-Baja con cuidado. -dice levantándose la visera de su casco


Paso la pierna por la parte de atrás de la moto y bajo con cuidado como él me ha dicho. Después de colocar la moto con cuidado contra la pared y cogerme el casco de la mano lo sigo hasta el interior de la casa.
Me mantengo en silencio aunque me gustaría decir mil cosas.

Me guía hasta la parte trasera de la casa, donde junto a la piscina, sobre el césped hay una manta.


-Siéntate. -dice señalando la manta mientras lo miro atónita

Me siento y veo como empieza a sacar comida de una especie de cesta.

-¿Lo has hecho tu? 
-¿Quien más iba a hacerlo sino?.-dice curvando ligeramente los labios en una casi imperceptible sonrisa
-Gracias.-sonrío sin poder evitarlo.

Pasamos una hora comiendo entre risas y me vuelvo a sentir con Dani, mi Dani de siempre.

-Pero es que de verdad, no sé como puedes jugar con esos tontos a fútbol.-ríe.

-No te metas con ellos, perdone usted que otros no tengan su don para jugar, señor Fernández.
-Tu para ser mujer no juegas mal.-suelta una carcajada
-¿Perdona? -digo haciéndome la ofendida.-Yo juego genial.-me pongo de pie y me cruzo de brazos
-Eh, no te enfades.-dice levantándose y haciendo una mueca parecida a la de dolor.

Esta es la mía, llevo un rato pensando que hacer para que se levante y así poder tirarlo al agua, y me lo acaba de dejar en bandeja.


-Dani yo...- susurro acercándome lentamente a él.


Noto como su respiración se acelera.

-Yo quería decirte que...-en ese momento lo empujo y veo como cae al agua.-...me gustas así mojadito.-digo entre carcajadas.

-Como te pille te vas a enterar.-dice con tono entre juguetón y enfadado

Quiero salir corriendo pero la risa hace que pierda la fuerza y caiga al suelo. 

Cuando me quiero dar cuenta tengo a Dani detrás de mi completamente empapado agarrándome de la cintura y levantándome en el aire.

-No, Dani, no, solo ha sido una broma.-grito

-Uy, ¿ya no soy Daniel? Además a mi también me gustas mojadita.-dice en voz baja.

Al momento caemos los dos al agua,y en cuanto nos hundimos me deshago de sus brazos y nado hacia la otra punta de la piscina.


-Por mucho que intentes huir, de nada te va a servir.-dice dejando ver su sonrisa más maliciosa


Se zambulle y veo como se dirige hacia mi, decido salir por el bordillo, pero en cuando me impulso hacia arriba, la mano de Dani me sujeta un pie y hace que me sumerja de nuevo en el agua.


Abro los ojos bajo el agua y me encuentro con esos dos ojos azules mirándome. Se acerca lentamente y me besa, de la forma más tierna que me han besado en mi vida. 

Cuando salgo a la superficie, respiro con dificultad y no sé si es por Dani o por la falta de aire.


-Hola guapa.-sonríe rodeándome la cintura y apoyándome contra una pared de la piscina.

-Hola Daniel.-digo poniendo cara de niña buena y rodeando sus caderas con mi piernas.

Noto su erección y me sonrojo.


-¿Porque te sonrojas de repente? -dice curioso.
-Yo, mmm, bueno nada, no sé.-digo tropezando con mis propias palabras.
-Espera.-dice dándose cuenta.-¿Tu...eres virgen? 
-Si...creerás que soy una tonta.-digo girando la cara.
-Creía que no podías ser más perfecta pero me equivocaba.-agarra mi barbilla y hace que lo mire a los ojos.
-¿Que? -no entiendo porque ve esto perfecto, otros me creen una monja.
-Valoro saber que no habrá otro antes que yo.-sonríe.
-¿Que? ¿Que te hace pensar que lo haré contigo? -digo apartándolo de mi.
-Porque yo esperaré el tiempo que sea necesario.-susurra acercándose de nuevo.

(...)

Paso toda la semana de fiesta en fiesta y viendo a Dani en algunas.

-Toma.-dice Lucia pasándome un cigarro.
-Yo no sé fumar.-digo cogiéndolo como si fuera algo extraño.
-Dale un tiro y después respira como si te dieras un susto.

Tras intentarlo varias veces y toser todas ellas, la ultima me sale bien y consigo no toser.

-Muy bien, ya sabes fumar.-dice mi amiga sonriente.
-Si bueno...
-¡Hola chicas! -dice Javier llegando a nuestro lado.-Esta noche es la ultima fiesta, el lunes de vuelta a clase...
-Ya, pero bueno, esta noche vamos a darlo todo.-dice Lucia levantándose de la arena.
-Si ¡hay que disfrutar!-digo animada.

(...)

-Vamos _____ sal ya del baño, llegaremos tarde.-dice Lucia al otro lado de la puerta.
-Ya salgo.-digo aplicándome rimel en las pestañas.
-Ya era hora, vamos.-dice Lucia levantándose del sofá cuando salgo por el pasillo.
-¿Quieres un cigarro?
-Vale.-sonrío agarrando el cigarro que me ofrece mientras vamos camino de la fiesta.

Enciendo el cigarro y siento ganas de toser cuando noto el humo en mi garganta. Pero reprimo el impulso expulsándolo lentamente.

-Hola Javier.-digo abrazándolo.
-_____ ¿como estás?-sonríe mirando mi corto vestido.
-Hola.-interrumpe Lucia.-¿Han venido Natasha y Coral?
-Si.-dice Javier girándose.-Están allí.
-Vale, ahora nos vemos.

Lucia se ha ido con Natasha y Coral, pero no consigo encontrarla ahora. Llevo cerca de 10 minutos dando vueltas.
Mi móvil suena. Lo busco en el pequeño bolso.

'Está preciosa con ese vestido señorita _____.' -Daniel

Está aquí. Me giro pero no lo veo por ninguna parte.

'No te veo ¿donde está señor Fernández?'

Pulso enviar y me asusto cuando nota unas manos en mi cintura.

-Hola enana.-susurra en mi oído.

Me giro y le rodeo el cuello con los brazos.

-Hola.-sonrio.
-No me acaba de gustar ese vestido, es demasiado corto.-dice poniendo las manos en mi cintura.
-No es tan corto.-pongo cara de cachorrito.

Me sujeta fuerte y me pega a él.

-Más te vale que nadie te mire más de la cuenta.-susurra contra mis labios.

Me besa tiernamente pero ese pequeño beso se vuelve más salvaje. Baja las manos hasta mi trasero y me acerca más a él, haciendo que note su erección. Eso me excita y subo las mano hasta su pelo y lo acerco más a mi para profundizar más el beso.
De repente se separa de mi y me mira confundido.

-¿Que pasa Dani?-susurro.
-Has fumado.-gruñe.
-Si bueno, solo ha sido una vez.-digo avergonzada.
-No vuelvas a hacerlo.-dice serio.
-Solo ha sido una tonteria.-digo ofendida por como me está hablando.
-Que no se volverá a repetir.
-Deja de hablarme como si fueras mi padre maldita sea.-digo enfadada.

Sin aviso me agarra de la mano me pega a él y me abraza fuerte, haciendo que pegue la cabeza a su pecho. Oh, huele a menta y a Daniel.

-Solo quiero que estés bien, esa mierda es mala y no quiero que te pase nada.-susurra para después darme un beso en el pelo.
-Por una vez no me moriré.-digo rodeándolo con los brazos.
-Prométeme que no volverás a hacerlo.

Suspiro.

-______...-dice en tono de advertencia.
-De acuerdo, te lo prometo.-susurro.

Se separa de mi, me coge de la cintura y me levanta para darme un pequeño beso y dejarme de nuevo en el suelo.
Me agarra de la mano y me lleva por la arena a quien sabe donde. Lo miro y ya vuelve a estar sonriente como siempre. Normal, ha conseguido lo que quería.

miércoles, 7 de mayo de 2014

Capítulo Cinco.

-¿Donde crees que vas? -dice sujetándome del brazo
-A la fiesta, con mis amigas.-digo en tono serio
-Estamos hablando _____.-aprieta la mandíbula

Se está aguantando las ganas de ser un capullo conmigo. Se lo noto.


-Pero yo no quiero hablar más contigo y menos si me gritas.

-Por favor.-suspira

Lo miro y veo como me suplica con la mira que me quede con él.

-¿Que quieres Daniel? -suspiro y me apoyo en una pared

-Quiero saber porque te has ido esta mañana.-susurra acercándose
-Porque te has comportado como un capullo.
-Soy así.-se encoje de hombros
-Es la primera vez que eres así conmigo.-digo casi sin voz al tenerlo demasiado cerca.
-Siempre he sido así contigo, solo que nunca te ha importado, hasta hoy. 

No, nunca ha sido así conmigo. ¿Que nunca me ha importado hasta hoy? Nunca a sido un machista conmigo. Joder, juego con él a fútbol y nunca ha dicho nada al respecto de jugar con una chica a fútbol.

-Yo no recuerdo que hayas sido así conmigo.

-¿No? -enarca una ceja y me agarra de la cintura acorralándome contra la pared
-No, aunque supongo que estaba demasiado ocupada mirando tus ojos y tu...

Veo que una sonrisa se dibuja en su rostro. ¿Que demonios estoy diciendo? ¿Porque ahora empiezo a pensar en voz alta?


-Sigue.-sonríe
-No me hagas caso, no sé lo que digo.-digo apartando la vista.

Agacha la cabeza y acerca sus labios a mi cuello lo suficiente como para notar su respiración acelerada. Me da un pequeño beso en el cuello y va subiendo hasta mi barbilla.

-Dani mejor me voy con mis amiga.-lo aparto de un empujón y salgo corriendo de vuelta a la arena.

Camino unos segundos hasta que localizo a Lucia a lo lejos.


-Hombre hola doña 'es un capullo'- ríe -Eso no es un capullo, es un dios.

-¿Un dios? -suelto una carcajada sin poder evitarlo- Si bueno, es guapo pero vamos...
-¿Y que ha pasado con ese dios griego? -enarca una ceja
-No sé, no sé que ha pasado pero me he ido cuando me tenia acorralada contra la pared he intentaba besarme.-me encojo de hombros.
-Ojala yo encontrara uno de esos para que me acorrale contra la pared.-ríe.-anda vamos a tomar algo y a disfrutar de la noche.

Pasamos gran parte de la noche bebiendo y riendo con sus amigos los cuales siento que ya son también los míos. Solo han pasado unas horas pero me siento integrada. Son increíbles todos.

-¿Bailas? -dice una voz a mi espalda.

Cuando me giro veo a dos ojos verdes y una sonrisa encantadora mirándome.

-Ho..hola Álvaro.-sonrío.-No soy muy buena bailando, la verdad y no creo que a tu novia le guste verte bailar con otra, además tenemos que irnos ya...-digo sonrojándome.
-Una pena.-sonríe

Se inclina hacia delante, me aparta un mechón de la cara y me susurra al oído.

-Otro día será, por cierto, estás preciosa esta noche.-después me da un beso en la mejilla y se va dejándome sin palabras.

Cuando me despierto me duele todo, y tengo el estomago revuelto.

Abro los ojos con dificultad, no sé que hora es, solo sé que quiero dormir todo el día. Busco el móvil por la mesita y miro la hora. Las 4 de la tarde. Dios ¿como hemos dormido tanto?
Me giro y veo que no hay nadie a mi lado. ¿Donde demonios está Lucia? No pienso levantarme para ir a buscarla y arriesgarme a encontrarme a algún familiar mientras yo vaya con estas pintas. Le mando un mensaje.

'¿Donde estás?'


A los segundos entra en la habitación probablemente con unas pintas parecidas a las mías pero más despierta.


-Tía ya era hora, bella durmiente.-ríe apoyándose en el marco de la puerta.

-¿Desde que hora llevas despierta? -digo sorprendida.
-Desde las 3.
-Tampoco llevas tanto, solo una hora.-río

Me levanto y me visto, le dije a mi padre que estaría en casa a las 5, me despido de Lucia y de María, que no parece sorprendida al vernos salir con cara de muertas.

-Te llamo y quedamos eh.-digo saliendo por la puerta

-Vale fea. 

De camino a mi casa, mi movil suena.


*Mensaje de Daniel*


'Necesito verte'


Mi respiración se corta. Me vuelve su imagen de ayer, mientras me agarra de la cintura y me entra calor. 


'No tengo tiempo, tengo que hacer trabajos' -contesto


La verdad es que tendría que hacer más de un trabajo, en las ultimas semanas no he hecho nada, solo intentar dormir y poco más.


*Mensaje de Daniel*


'Mañana'


'Mañana me pasaré el dia en la biblioteca, ya te he dicho que tengo trabajos que hacer' -contesto

*Mensaje de Daniel*

'Mañana te pasaré a buscar estés donde estés, a las 14.00, comemos juntos'

¿Comer juntos? Bueno cuanto antes hable con él mejor.


'De acuerdo, a las 14:00 en la puerta de la biblioteca'


No obtengo respuesta. Mejor. Llego a casa y decido ponerme a hacer algún trabajo que tenia atrasado mientras me tomo una taza de café. Es lo único que necesito.

Ya son las 23:30 y he acabado la mitad de los trabajos atrasados, supongo que mañana tendré tiempo de acabar los que me quedan antes de que llegue Dani. Me levanto del escritorio, guardo los libros y apago el ordenador. Hoy estoy agotada y necesito dormir.


(...)


Suena el despertador y maldigo, aunque me siento muy bien y descansada. Hacia tiempo que no dormía a pierna suelta.


Son las 14:00 y tengo que esperar a Daniel en la puerta. Aun no sé porque lo llamo Daniel, no suelo llamarle así pero es como si sintiera la necesidad de desafiarlo.


-Hola -oigo su voz en mi espalda y percibo su olor a menta


Me giro y lo veo con una camiseta blanca debajo de una chaqueta de cuero negra, unos vaqueros algo desgastados y un casco en cada mano. ¿Moto? ¿Desde cuanto tiene moto?


-Hola Daniel -sonrío inocentemente

-Vamos. Y no me llames Daniel -Y se que es una orden, no una sugerencia.

Le sigo hasta que llegamos a una moto. Una moto impresionante. La reconozco perfectamente. Es una ducati. Vivo enamorada de esta moto.


-¿Desde cuando tienes moto? La mía te parecía un peligro y recuerdo que no te gustaba que la condujera.-digo entrecerrando los ojos. .

-Tu moto no es segura, además tu eres un peligro.
-¿Perdona? -enarco una ceja
-¿Que? Solo he dicho la verdad, toma el casco.
-Retira lo que has dicho.-digo cruzando los brazos.
-No y ahora toma el casco.-dice serio.

Debo admitir que me encanta cuando se pone autoritario. A regaña dientes subo a la moto y me agarro a su cintura.

domingo, 27 de abril de 2014

Capitulo Cuatro

-Hola fea -sonrío al entrar en su habitación
-Hola -sonríe

Está concentrada buscando algo en su armario.


-¿Que buscas? -rio antes su desesperación

-Mi camiseta roja, la que llevé el martes a clase -dice sacando un montón de ropa del armario.-¡Victoriiia! -grita 

Al poco rato aparece quien supongo que es su hermana. Una chica que no se parece en nada a Lucia, aunque comparten algún rasgo facial. Victoria tiene el pelo de color rojo, los ojos pintados de un color negro muy marcado a juego con el color de sus ojos y un piercing en el labio y en la nariz.


-¿Que quieres? -suelta de mala gana

-No habrás cogido mi camiseta roja ¿no?-
-¿Yo para que quiero tu camiseta? -se apoya en el marco de la puerta
-Mas te vale, adiós.-dice echándola

Finalmente se rinde y coge otra camiseta cualquiera.


-Como me entere que me la a cogido ella, la mato.-susurra

-Solo es una camiseta.-rio
-Espera...-me mira- ¿Tu no habías quedado hoy con Dani?- me mira sorprendida
-Si bueno, es un poco capullo y me he ido de su casa- me encojo de hombros
-Todos los tíos son unos capullos.-Aparece su hermana detrás de nosotras y la veo a través del espejo del baño.
-Si tu eres una enana ¿tu que sabes?- ríe Lucia

¿Enana? La verdad es que aparenta ser de nuestra edad ¿que edad tendrá?


-Que tenga 13 años no quiere decir que no sepa nada de tios.-
¿Acaba de decir 13? Me quedo de piedra.
-No Vic, lo que quiere decir es que eres un poco guarra para tu edad.-sonríe Lucia
-Puta.-dice Victoria
-Bueno ya está joder, y vamos Lucia que llegamos tarde.-noto como su hermana me mira mal. Acaba de caerme mal.

(...)


-Mira ____ te presento a Álvaro, Kevin, Javier, Raúl y Salva.-dice Lucia


No puedo decir nada, solo sonrío tímidamente

Álvaro es el más guapo de los 5. Tiene el pelo largo y moreno peinado hacia arriba, unos ojos verdes en los que podrías perderte y una sonrisa encantadora.
Javier es rubio con el pelo despeinado, ojos marrones y cuando sonrie se le marcan dos oyuelos adorables.
Kevin y Raúl sin gemelos, morenos con pecas alrededor de los ojos de un color negro profundo.
Y Salva es moreno con una sonrisa inocente aunque detrás de su mirada se esconde algo más oscuro, tal vez un gamberro en potencia.
-¿Donde has estado toda mi vida? -sonríe Javier con brillo en los ojos

-Javier deja a la chica, no la intimides.-ríe Álvaro
-Probablemente he estado de fiesta -río

Álvaro me mira al sorprenderle mi respuesta.

-Nos ha salido rebelde la nueva.-ríe

Paso la tarde riendo con Lucia y viendo como los chicos se dedican a jugar a fútbol y a tirarse por la arena.
Cruzo la mirada con Álvaro un par de veces y no puedo evitar sonrojarme cuando me sonríe.

-¿Te gusta Álvaro? -dice Lucia sacándome de mis pensamientos
-¿Álvaro? Que va.-digo quitándole importancia.
-He visto como lo miras.-dice arqueando una ceja
-Es guapo,simplemente eso.

Lucía no se queda muy satisfecha con esa respuesta pero no sigue preguntando y me alegro la verdad.

-Hola.-oigo la voz de una chica


Se acerca a Álvaro y se abrazan de una forma muy tierna.

-Hola Sara.-sonríe Álvaro.

Uy, el chico de la sonrisa bonita parece estar pillado. 

Lucia se levanta haciendo que la siga y me lleva hasta al lado de ellos. Álvaro vuelve a mirarme y me sonrojo de nuevo. ¿Porque me sonrojo? Los chicos nunca tienen ese efecto en mi, bueno, parece ser que Dani y Álvaro si.

-Sara esta es _____.-sonríe Lucia

-Encanta.-sonrío
-Igualmente -dice con una sonrisa que no parece del todo sincera

Lleva un vestido de playa muy corto y escotado que deja poco a la imaginación, una larga melena rubia increíblemente bonita y unas gafas de sol enormes que no me dejan ver sus ojos.

-______ ya son las 7 y media, deberíamos ir a prepararnos para esta noche y cenar.-dice Lucia sacándome de mis pensamientos

-Oh, si claro.-digo recogiendo mis cosas de la arena
-Luego nos vemos chicos.-sonríe Lucia

Yo simplemente me limito a caminar hacia fuera de la arena sin decir nada.


-Adiós guapa.-oigo la voz de Javier


Río para mis adentros


-Adiós.-grito girándome y sonriendo


Entramos a casa de Lucia y huele genial.


-Mamá, ya estamos aquí.

-Llegáis justo a tiempo ¿queréis ayudarme a cocinar?.-sale su madre de la cocina con un trapo en las manos
-Mama tenemos que ducharnos y todo.. -dice Lucia con mala cara.

Su madre sonríe y niega con la cabeza.


-Anda, ir a la habitación cuando esté la cena os llamo- 


Sonríe y nos da un golpecito en el culo con el trapo mientras reímos y corremos hasta la habitación. La madre de Lucia, María, es muy joven, debe tener unos treinta y pocos. 


-¿Que te vas a poner?- me mira Lucia

-Pues me he traído un vestido de color azul marino de palabra de honor ajustado en la cintura y que tiene vuelo hasta las rodillas y unas sandalias blancas.-abro mi bolsa
-Pues yo no sé que voy a ponerme.-dice desanimada

Tras 20 minutos de buscar algo que pudiera ponerse, encontramos una falda blanca, una camiseta verde clarito y unas sandalias del mismo tono.


-Chicas, ya está la cena.-grita Maria

-Ya vamos.-dice Lucia

Salimos de la habitación y veo que se dirige a la habitación de delante


-Vic, a cenar, sorda.-grita


Pero no hace ningún gesto.


-Victoria joder, a cenar.-dice quitándole los cascos


La música se escucha desde la puerta. Suena rock, no sé que grupo es, pero me resulta familiar.


-Que no me quites los putos cascos.-grita Victoria empujando a Lucia

-Eh tampoco te pongas así, solo te decía que fueras a cenar.-digo intentando que dejen de pelearse.
-Tu calla.-grita cabreada la pelirroja

No puedo evitar reír al pensar en que tiene 5 años menos que yo y no pienso discutir.


(...)



-Hola guapa.- sonríe Javier al verme.

-¿Y yo que? -dice Lucia haciéndose la ofendida
-Tu siempre.-sonríe Javier
-Vamos a saludar a unas amigas. 

Me agarra del brazo y me arrastra con ella por la arena mientras le veo a Javier riéndose ante mi cara de frustración.

-Natasha.-sonríe abrazando a una chica más alta que nosotras con una larga melena morena rizada, tiene los ojos casi grises, claramente se la ve encantadora.
-Lucia, que me chafas.-dice riendo.
-Os presento a _____. 
-Encantada, yo me llamo Natasha y ella Coral.-sonríe

La morena de pelo corto levanta la vista de su móvil al escuchar su nombre.


-Ay, lo siento, me llamo Coral, encantada.-sonríe a modo de disculpa.

-Tranquila.-sonrío -Yo me llamo _____.

Tras hablar unos minutos con las chicas que verdaderamente me han caído muy bien veo a Lucia mirar por encima de mi hombro con cara de sorpresa.


-Que chico más guapo, y creo que viene hacia aquí.-ríe Natasha


Me aguanto las ganas de girarme y a los segundos noto unas manos sobre mi cintura. La cara de sorpresa de Lucia y de las otras chicas me hacen reír. Imagino quien es al percibir ese olor a menta. 


-Hola fea.-susurra en mi oído

-Sigo enfadada contigo Daniel.-digo quitando sus manos de mi cintura y girándome.

Lo miro y veo que va con sus pantalones anchos colgando de las caderas y una camiseta de manga corta que le marca su ancha espalda de color azul, a juego con sus ojos.


-No me llames Daniel, sabes que no me gusta.-dice serio

-A mi no me gusta que seas un capullo y lo has sido, así que te aguantas Daniel.-digo marcando más su nombre y veo como su mandíbula se tensa.
-Chicas ¿os importa que os la robe?- sonríe

Noto como se derriten por dentro al ver la sonrisa de Daniel, por no decir de su mirada tan intensa. 


-N..no, no, tranquilo.-dice por fin Lucia

-No pienso ir contigo a ninguna parte.-digo cruzándome de brazos
-Pues te llevo yo.

Me agarra por la cintura y me levanta colocándome sobre su hombro. Intento soltarme aunque no consigo nada,solo que la gente de nuestro alrededor nos mire. Tras un rato caminando, me deja en el suelo y hace que me siente en un banco.


-Joder ______ ¿porque eres así? ¿Porque te has ido? -levanta el tono


¿Porque me has dejado irme? Pienso para mis adentros


-Porque eres imposible.-digo calmada.-y no me grites.


Me levanto del banco e intento irme pero noto como me agarra del brazo y me gira haciendo que me pegue a su cuerpo.

sábado, 19 de abril de 2014

Capítulo Tres

-Nunca había estado en tu casa -sonrío al entrar
-Cierto -sonríe -Espera aquí, voy a abrir todas las ventanas, que hace mucha calor-

No me esperaba su casa así, es grande pero acogedora a la vez, camino un poco y veo unas escaleras que llevan al piso de arriba. Subo con curiosidad y llego a una habitación donde hay una batería

-¡Ala, como mola! -digo sorprendida

Me siento en el taburete frente a la batería y toco lo poco que me han enseñado. Me gusta mucho tocar la batería, pero mi padre nunca me compraría una, me pasaría el día tocándola y lo volvería loco.

De repente una voz llama mi atención.

-¿_____? ¿Que haces? -entra sonriendo
-Tocar la batería -digo como si no fuera evidente
-¿A eso le llamas tocar la batería? -suelta un carcajada
-¿Perdona?-me cruzo de brazos

Se acerca y me agarra de la cintura quitándome del taburete

-Esto es tocar la batería.

Comienza a tocar y me quedo impresionada. Quien me iba a decir a mi que este tonto sabría tocar la batería tan bien. Pero no pienso admitirselo.

-¡Para por favor, me vas a dejar sorda si haces tanto ruido! -grito conteniendo la risa.
-¿Ruido? Llevo años tocando la batería monada -levanta una ceja.
-¿Monada? -suelto una carcajada -Pues vale, pero deberías aprender un poco más, admitelo eres un manta. -le saco la lengua.

Se me queda mirando y comienza a tocar aun más fuerte. No puedo evitar reírme al ver su cara de felicidad mientras lo hace. Aprovecho que esta distraído para escaparme a ver el resto de la casa.
Al bajar las escaleras veo un puerta que lleva al jardín trasero y mi lado curioso se hace presa de mi cuerpo. 

-Flipa colega -susurro al ver la enorme piscina rodeada de tumbonas y césped.

Me acerco al borde y me quito mis chanclas dejándolas a un lado. Me siento en el borde y meto los pies en el agua.

*Cojones, que fria* pienso en mis adentros

Pasados unos segundos se está bien y apoyándome en mis brazos hacia atrás cierro los ojos mientras el sol da en mi cara dándome ese calorcito que ya empieza a gustarme.

-¿¡_____!?
-No estoy -digo sin abrir los ojos

Oigo unos pasos detrás de mi y noto que el sol ya no me da

-Me tapas el sol -digo abriendo los ojos


Me mira con sus ojos azules y sonríe sin decir nada. Oh no. Me temo lo peor.

-No lo hagas -digo leyendo su mente

-¿Que no haga el que? -sonríe de esa forma malvada que he visto otras veces

Me agarra de la cintura levantándome y me hace gritar

-No, no, Dani no me tires -grito dando patadas al aire

-¿Que me das si no te tiro? -ríe en mi espalda
-Si me tiras me las pagarás muy caras
-¿Amenazas? Eso no suena muy convincente -se acerca al borde
-Vale, vale, te doy lo que quieras pero no me tires
-De acuerdo -me suelta en el suelo
-¿Tan fácil? -digo sorprendida
-Me darás lo que quiera ¿recuerdas?-dice alzando una ceja
-Mente sucia, no me refería a nada de eso

Da un paso hacia mi, pero corro todo lo que puedo hasta entrar en la casa y me escondo detrás de la puerta hasta que escucho que entra.

-¡Bú! -grito subiendo a su espalda

-Joder ______, que susto -río soltándome
-Que miedica eres -sonrío -anda vamos a comer
-¿Y que hay para comer?
-¿Te estas riendo de mi? -levanto una ceja -Es tu casa, si tu no lo sabes, vamos bien chico-
-Es que yo no sé cocinar
-¿Con 21 años y no sabes cocinar? -río
-Pa' eso están las mujeres -sonríe 

¿Acaba de decir lo que creo que ha dicho? Se va a enterar de quien soy yo.


-Cierto, ves al sofá a ver la tele que yo hago la comida -sonrío falsamente
-Vale, y rápido que tengo hambre-

Busco y finalmente decido que hacer. Tras 30 minutos cocinando, pongo los platos en la mesa de la cocina y llamo a Dani.


-_____ ¿Que es esto?-

-Tu comida -sonrío
-¿Sopa con este calor? -dice desconcertado
-Claro, y patatas cocidas de segundo -digo aguantando la risa
-_____, hace calor -me mira serio
-¿Si? Que lastima que seamos las mujeres las que hacemos la comida.
-Además ¿porque tu comes ensalada de pasta y yo esto? -dice enfadado
-Porque yo cocino y yo decido -sonrío falsamente
-Deja ya de hacerte la maldita loca -grita
-Que a mi no me grites inútil -grito dando un golpe en la mesa
-¿Porque te empeñas en joder este maldito momento?
-Has empezado tu, estúpido machista.
-¿Yo? ¿Que pasa que tienes la regla o algo? -grita -maldita bipolar -dice entre dientes
-Vete a la mierda -digo levantándome
-¿Que demonios haces?
-Que te den -me giro para irme

Este tio es idiota, encima de machista, es idiota. Se piensa que porque soy una mujer voy a ser una sirvienta o algo. Lo lleva claro. Pienso irme.

*Mierda* pienso al tropezar con algo

-¡_____! ¡_____! -oigo una voz
-mmm..-digo abriendo los ojos
-¿Estás bien?

Dios, mi cabeza, ¿que narices a pasado? 

-Si, o eso creo ¿que ha pasado? -digo 
sentándome
-No sé, te has ido cabreada y he oído un golpe, cuando he salido de la cocina ya estabas en el suelo
-Ay, me duele la cabeza
-Ven vamos al sofá -dice sujetándome la mano
-No pienses que por esto he dejado de estar enfadada contigo -digo apartando la mano
-Vamos no seas así. Lo siento ¿vale? -se sienta a mi lado
-Odio que hayas dicho eso. Nunca has sido un capullo ¿porque hoy lo eres?
-Soy así -se encoge de hombros
-Pues que buen actor has sido conmigo estos años -giro la cara
-Contigo siempre me abstengo de serlo, pero eres jodidamente difícil, te gusta llevarme la maldita contraria.
-No, solo digo lo que pienso y como son las cosas -le miro seria -Por ser una mujer no puedes pretender que haga la maldita comida, además que es tu casa, eres tu el que me ha invitado y si no sabes cocinar pues compras una maldita pizza o me ayudas a cocinar -me levanto y me dirijo a la puerta
-Espera, no te vayas.
-¿Que pasa ahora? ¿Quieres que friegue los platos? -digo con sarcasmo
-No joder, solo quiero que te quedes.
-¿Porque? ¿Que ha hecho que nuestra relación haya cambiado tan rápido?

No dice nada, pero su mirada veo algo diferente, lo veo confuso.

-Genial, no hace falta que respondas, ya nos veremos Daniel.

Salgo fuera y no me intenta detener, no sé porque pero eso me enfada aun más. Maldito inútil. Estoy enfadada y mucho. 

-Hola papa, al final Lucia a tenido un problema y quedaremos después de comer -digo entrando a la cocina
-Vale, estoy haciendo la comida ¿tienes hambre?
-Ay si, mucha -digo dando un corto beso en la mejilla a mi padre -Cuando esté lista me avisas, estaré en mi cuarto.

Le mando un mensaje a Lucia diciéndole que después de comer estaría en su casa dispuesta a quedar con sus amigos y deseando ir a esa fiesta. 

Necesito olvidarme de todo de una vez.

domingo, 13 de abril de 2014

Capítulo Dos

-¡_____!- oigo a mi padre detrás de la puerta
-mmm -digo sin abrir los ojos
-En media hora tienes fútbol, date prisa o llegarás tarde-

Mis ojos se abren con dificultad y maldigo por tener que levantarme. Son las 5 y media, he dormido apenas 2 horas. 

-Joder -susurro mientras me levanto sin ganas

Me dirijo al baño. Recojo mi cabello en una cola y me visto con mi ropa de entreno.


-_____ tienes 15 minutos -escucho de nuevo a mi padre

-Si papá, ya salgo.

Vuelvo a mi habitación y cojo mi móvil antes de salir de casa


(...)


-______, ¿Como estás? -dice Carlos 
abrazándome
-¡Hola Carlitos! -sonrió

Carlos es mi vecino, tiene los ojos de un color al que nunca he sabido ponerle nombre, es un poco más alto que yo, su pelo es rubio y su sonrisa encantadora, es muy atractivo pero lo conozco desde que eramos dos niños y simplemente lo veo como un hermano o un mejor amigo.


Unas manos rodean mi cintura y rápidamente me giro para ver quien es. "Dani" pienso mientras sonrío.

-¿Como estás fea? -dice sonriendo

-De momento muy bien, después de correr ya veremos -río
-Que vaga eres -ríe negando con la cabeza
-No soy vaga, nací cansada y vivo para descansar.

Me mira como si estuviera loca y empieza a reírse mientras camina al interior del campo.


-Vamos chicos calentar y dad 5 vueltas al campo -dice nuestro entrenador

-¿5? -me quejo
-No, tu 6 por quejica- sonríe cínicamente
-Pero...
-7.
-No es justo -maldigo por lo bajo mientras empiezo a correr y me doy cuenta de que Dani me está mirando y riéndose.
El entreno transcurre de lo más normal,solo varios golpes como siempre.

-Nos vemos después de Semana Santa chicos, pasadlo bien -dice el entrenador contento


Salgo lo más rápido que puedo con ganas de llegar a casa y darme una ducha, obviamente no me voy a duchar en los vestuarios con los chicos.


-______ espera.

-¿Si? -me giro y me doy cuenta de que es él, Dani.
-¿Quieres que quedemos mañana? Mis padres no vienen hasta por la noche y podríamos comer en mi casa y bañarnos en la piscina -sonríe

Su sonrisa me encanta, es muy guapo. Recuerdo que Lucia me dijo de quedar con sus amigos y maldigo


-Oh, si no quieres no te preocupes, yo... -dice nervioso


¿Nervioso? ¿Dani nervioso? Esto es nuevo para mi.


-No, no, claro que quiero quedar -sonrío -Solo tengo que resolver unos asuntos.

-¿Si? -sonríe aliviado y asiento -entonces te pasaré a buscar ¿a las 12 y media?
-Perfecto -me giro para ir hacia mi moto lo más rápido que puedo, verdaderamente necesito esa ducha.

Cuando llego a casa son casi las 7 y media, y tengo hambre. Y mucha, la verdad.
Me dirijo a la cocina y encuentro una nota. 

'Ha surgido un problema en el trajo, volveré a las 12

-Papa'

-Oh, hamburguesas -digo contenta


Llamaré a Lucia antes de que se me olvide.

-Hola caracola -digo cuando descuelga
-¡Hola ______! -dice tan alegre como siempre
-Mañana no puedo quedar, Dani me ha dicho de quedar y...
-¿Dani? ¿Quien es Dani? -cierto, ella no lo conoce
-Un amigo que va conmigo a fútbol.
-Oh, de acuerdo... -noto su voz desanimada
-Tranquila mañana por la noche estaré en tu casa sobre las 9.
-Vale, genial! -grita
-Mañana hablamos- río al notar su entusiasmo
-Hasta mañana, ya verás será inolvidable-
Tras comer hamburguesas con patatas fritas y una ducha relajante ya son las 9 y media y estoy agotada. Decido tumbarme en la cama a ver la tele mientras me entra el sueño.


(...)


-Cállate -lloro -yo no he hecho nada de eso -grito
-Esto te lo has buscado tu solita,por perra-

Todos se ríen a mi alrededor.


-¡_____! -dice mi padre tratando de despertarme

-¿Que pasa? -digo sentándome en la cama rápidamente 
-Estabas teniendo una pesadilla -su cara es de preocupación -¿que soñabas?
-No sé al despertarme se me ha olvidado -miento
-Vale -no parece muy convencido pero me alegro de que no me presione -vuelve a dormir, son solo las 10.
-¿Las 10 ya?
-Si ¿porque?
-Oh, se me había olvidado decirte que hoy como en casa de Lucia, de hecho esta noche me ha dicho de ir a una fiesta en la playa y era por si podía dormir en su casa -espero que me diga que si
-De acuerdo ¿tengo que llevarte a su casa? -dice llegando a la puerta
-No no, vendrá su hermano a recogerme -sonrío y se marcha de la habitación

Me doy una de mis largas y relajantes duchas, odio tener esas malditas pesadillas. Me levanto aun más cansada de lo que me acosté. Estoy cansada de todo este rollo. Debo aceptar que nada volverá a ser como antes, aquella niña buena debe desaparecer, si quieren putearme no pienso quedarme con los brazos cruzados. Salgo de la ducha y me pongo mi bikini, unos shorts y una camiseta roja. 


Faltan solo 5 minutos para las 12 y media cuando me levanto del sofá y voy a buscar mi móvil. Estoy nerviosa y no se porque. No es la primera vez que quedo con él, bueno a solas técnicamente si.

-Hola...______ -dice nervioso cuando subo a su coche

-Hola Dani -sonrío 
-Estas muy guapa 
-Como cada día -río
-Tal vez -dice arrancando de nuevo y sonriendo sin quitar la vista de la carretera

Vivimos a unas pocas manzanas pero él quería venir a buscarme así que no le dije que no.